"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

31 de julio de 2010

▪ It's an Art, Not a Disaster



ONE ART


The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.


—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.


Elizabeth Bishop




Losing you cannot be a disaster.



26 de julio de 2010

▪ And Here we Go Again...



TODO VUELVE A COMENZAR

De vuelta a la universidad. Último primer día. Nuestro protagonista se sube al colectivo a las 6 am, se sienta y misteriosamente empieza a pensar en el amor, “the right person”, “où est-ce que tu te trouves?” y esas cosas. Pero en seguida, media hora después, vuelve a la realidad cuando el chofer pide a toda la gente que está parada en el pasillo que se corra un pasito para atrás. La gente, claro, protesta y el chofer les dice: “Es que no veo los espejos. Es por su seguridad, no la mía. No puedo manejar así”. Y nuestro protagonista sabe que todos tienen razón, tanto los pasajeros confundidos con ganado como el inocente chofer que nada tiene que ver con la confusión (y eso es lo triste). Y también sabe que de ahora en más esto volverá a repetirse todos los días, como un ritual sagrado. Claro que palabras como las del chofer normalmente entrarían por un oído y saldrían por el otro de inmediato, pero si veinte minutos antes el colectivo tiene que desviarse por un choque feroz que se produjo en la Gaona, inevitablemente esas palabritas van a dar varias vueltas en la cabeza antes de salir por el otro oído. Ah, es que todos tienen razón, en un abrir y cerrar de ojos todo puede cambiar. Uno nunca sabe. No todo depende de uno; no siempre. Y el maldito frío se cuela por la ventana y le hiela la oreja izquierda a nuestro protagonista y no, no lo deja dormir. Saca papel y lapiz y comienza a escribir a oscuras. Finalmente, las cosas suceden. Reencuentro con amigos, alfajores, materias nuevas, horarios revolucionados, mates, pasantías, tareas. Se viene todo encima, como una cascada imposible de frenar. Y se empieza a hablar de fechas, parciales y finales. Y qué materia conviene rendir última. ¿Ya? ¿Tan pronto? De todos modos, nuestro protagonista es optimista. Porque llega a destino y amanece. Buenos augurios, buenos aires. El retorno ya no es eterno, pero una vez más la ciudad lo recibe. Una vez más. La mañana despierta. El sol lo saluda en Buenos Aires y todo vuelve a comenzar.

(2010)






24 de julio de 2010

▪ She Had Nobody to Tell



"I am going to walk to the fountain and back," she said.

For she could stand it no longer. Dr. Holmes might say there was nothing the matter. Far rather would she that he were dead! She could not sit beside him when he stared so and did not see her and made everything terrible; sky and tree, children playing, dragging carts, blowing whistles, falling down; all were terrible. And he would not kill himself; and she could tell no one. "Septimus has been working too hard"—that was all she could say to her own mother. To love makes one solitary, she thought. She could tell nobody, not even Septimus now, and looking back, she saw him sitting in his shabby overcoat alone, on the seat, hunched up, staring. And it was cowardly for a man to say he would kill himself, but Septimus had fought; he was brave; he was not Septimus now. She put on her lace collar. She put on her new hat and he never noticed; and he was happy without her. Nothing could make her happy without him! Nothing! He was selfish. So men are. For he was not ill. Dr. Holmes said there was nothing the matter with him. She spread her hand before her. Look! Her wedding ring slipped—she had grown so thin. It was she who sufferedbut she had nobody to tell.

Mrs. Dalloway, Virginia Woolf






22 de julio de 2010

▪ Absence



SOMETIMES IT FEELS LIKE


Un cuadro sin pintura.
Una casa sin techo.
Un almanaque de 1942.
Una sonrisa a espaldas.
Un niño sin juguetes.
Un cuento sin final.
Un caracol vacío.
Un arcoiris sin colores.
Una flor sin perfume.
Una enfermedad sin cura.
Un universo sin estrellas.
Una persona sin corazón.
Yo sin vos.

(2007)






20 de julio de 2010

▪ Linguistic Chaos I



Leer con precaución, en especial cuando las letras tomen el control. Jugar con los sonidos. Ésas son las instrucciones para este segundo experimento.


EXPERIMENTO LINGÜÍSTICO FASE II

Terminé de almorzar lo más bien y me senté a leer ese libro que tanto me gustaba. Iba por la mitad. A decir verdad, iba bien, muy bien. Hasta ese día. El proceso fue paulatino. Empecé a leer sin problemas, pero de pronto leí algo en la libro que me hizo detener y releer. “Un error de tipeo”, dije un poco fastidiado. Pero no era uno, era dos. Y seguí leyendo. Y vi que no eran dos, ni tres, ¡era muchísimas error por todos partes! “¡Qué error! ¡Qué horror!”, dije con cuidado, para no olvidarme de pronunciar la hache donde corresponde. Tras leer unas páginas, me di cuenta de que los errores parecían ser sólo de concordancia. El libro estaba plagada de números y géneros disconcordante. Sí, eso creí. Hasta que en la página 309 descubrí un herror de ortografía, y después otro mas, i otro, y oh tro, ¡yo troto! El libro se había vuelto loca. No podía ser, ni estar. Una libro tanto mala escrito, ¡parecía un chiste de mala gusto, mucho! Ya no me gustaba tanto, ya no. Pero a la vez no la podía dejarla de leerla. Los y las errores se multiplicaban. Por allá y por acá y ¡por qué! Entonces, pensé, no tenía sentido y dejé de leerme. No la entendía, no. Me miré en los espejos y me vi alterado, aterrado, aleteado, con letras desordenados por todas las esquinas. Y me dije al libro, hojeándolo bien fijo a los hojas, “¡Usted tiene un problema lingüístico, señor! ¡Usted ha de tenerlo! ¡Usted!”. Y así fue. El libra me contagiaron y ahora estoy en ferma de lengua Je. “¡Maldita lengua Je!” me puse a gritar, de eses pera da. La lengua Je hacíate habalar, en vez de hablar. Té con vertía en caos, o en todo caso, en asco. Y como un loco empecé a repetir “¡Yo loco jamás! Yo lo coja más!”. Y los espacios, caprichosos, se a cómoda van donde que rían. Con vi naciones posibles del a lengua, cuyo significado significa otro y otra cosas. “¡Me cuyo en vos, libro del otro!” les dije n€tico creyendo que toda vía estaba perdida. Pero el problem siempre podía (and did) a grabarse, indeed! Because las idio+ también, in addition, formando una mezclas, o muchas, de las errores to2, ¡pero por qué! Y pour quoi, disais-je cinco prender, ent regado ala enferm edad, ala lo cura. Je ne veux pas; je ne vous parlerai plus. Y tenté, nueva mente, poner cada letra y espacio en su locus originarium, pero no tú ve su erte. En va no. Y de repento, el libro y mis hojas, yo y sus letras, dejóse de entendérmelos, de escuchar, de ver. Mi en ojo fue destrucción de papel. El vida ya sin libro. La libra ya sin vida. Y calló. Y cayó. Y acá yo; mudo y en lo que sí, do.

(2010)




19 de julio de 2010

▪ Dear Reader...



APISTOLAR



Afectado anónimo:

Nos escribo porque tengo papel y tinta y tiempo. Como verás, el motivo es una excusa. Me escribo porque fui yo quien la maté.

La culpa no fue mía, claro. Tampoco tuya. Fue de ella, la muy sinvergüenza, que iba y venía hasta que […] por última vez a eso de las 6:37 de la tarde.

Tuve que apistolarla […] porque fue lo primero que encontré a mano (y, como sabés, algunas cartas matan... y siempre elogiaron mi puntería). Pero ella me obligó, pese a que me rogó rotundamente que no lo hiciera. Me obligó con su insistencia, con sus pequeños ojos apagados. Yo simplemente accedí, aunque […] Es la verdad, te lo juro.

Le grité que se fuera, que no me atormentara más, que me dejara en paz de una vez por todas, pero vos la conocés bien. Yo la conozco bien. Ella es la que no nos conoce y por eso tuve que apistolarla, al igual que con las anteriores. Porque ellas vienen con tanto apetito, justo cuando más calor hace y […] no tienen perdón de Dios las muy […] una verdadera tortura […] pero no nos conocen, no.

No voy a negarte que ahora, mientras nos escribo estas líneas, me siento un poco culpable, pese a que yo no tengo la culpa, claro que no (ella lo sabe). Pero más la siento culpable a ella. Y a las otras. Siempre me hicieron compañía, pero vos […] No había otra solución. Ni la habrá. Porque siento que cuando me invade una […] Pero jamás inocente. Ella, culpable, siempre.

Por eso me dije ¿por qué voy a tener yo la culpa si ella se cree reina y omnipotente? Yo simplemente le hice ver que el omnipotente soy yo, aunque ellas sean infinitas.

Y entonces… ¡paf! La apistolé. Ya no más zzz. Soy libre.


PD: Espero que tarde mucho en aparecer la próxima mosca.

(2009)





18 de julio de 2010

▪ Timeless Time



TIEMPO SIN TIEMPO


Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti





15 de julio de 2010

▪ All Animals are Equal...



IGUALDAD


Me pidió que transmitiera sus ideas y aquí estoy. No quiere decir mucho en concreto sobre el tema, porque ya se ha hablado y debatido hasta el cansancio y sería innecesario extenderse aún más con argumentos y contraargumentos y demás eternidades tautológicas (en todo caso, pasen por acá). Pero está contento. Porque sabe que llegó la hora de dejar de (¿aparentar?) estar ciegos y aceptar que el mundo gira, que la humanidad evoluciona, que las leyes se reformulan, que la visión humana del mundo se modifica día a día. En fin, llegó la hora de reconocer que todo cambia, absolutamente todo. Claro que, primero, es fundamental tener una mente abierta, porque las cosas además de verlas hay que querer verlas.

Pero no todos pueden aceptar las diferencias. No todos pueden transformar sus creencias y moldearlas. No todos tienen la flexibilidad o tolerancia necesaria para entender lo que escapa a sus rígidas estructuras sociales/divinas. Por eso cree que no hay que culparlos. Y no los culpa, en absoluto. Cada uno a su manera, como pueda, como le hayan enseñado a ver. Y con respeto por los demás.

Pero ¡claro que sí!, dichoso aquél que no prejuzga, que no rechaza, que tolera al resto. Dichoso aquél que es libre y que sabe razonar por sí mismo, aquél que intenta ponerse en el lugar del otro y trata de entenderlo, aquél que no discrimina ni con la palabra ni con el pensamiento. Dichoso aquél que ha logrado desatarse de las viejas cadenas, que ha logrado quitarse el polvo del pasado, que ha logrado escapar de su calabozo. Y al decir eso no está hablando de literatura, no; habla del rencor despiadado y del temor injustificado que ha perdurado tanto tiempo, de esas palabras que se dicen y que hieren, aunque no se pueda ver. Esos calabozos no son de aire. Muy por el contrario, esos calabozos asfixian.

Pero ya está. Ya se de dio un paso más. Estamos un poquito más cerca de la igualdad. Las personas del mismo sexo ya pueden casarse en Argentina. Y no es necesario involucrar las religiones ni hablar de valores, de si está bien o mal. Opinar así sería imprudente. Después de todo, ¿quién está capacitado para juzgar a los demás? No está ni bien, ni mal. Sencillamente está. Es así. Se ve (si se quiere). No es ficción. Es la realidad; es nuestra realidad. Es el mundo en el que vivimos, te guste o no (porque los gustos personales no tienen cabida en un debate serio de derechos).

Y en la vida todo es cuestión de tiempo. Las cosas cambian, seguro que sí, pero no de un día para el otro. El camino es largo, pero se puede transitar. Tarde o temprano lo que está ahí escondido, latente, brilla tanto y con tanta fuerza, que no se lo puede ocultar. Hoy, acá, se dio un paso más. Ahora es sólo cuestión de tiempo: el mundo espera.

(2010)



Ojalá que pronto deje de ser cierta la famosa frase de Orwell:
All animals are equal, but some animals are more equal than others.