"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

9 de enero de 2010

▪ I (dis)Like it Simple



Hace poco me dijeron que a mí me ponen feliz las cosas simples de la vida. Y es cierto, pero no tanto. Porque también me dijeron que las cosas simples son las más complejas. Y es cierto.

Por ejemplo, yo digo que me hace feliz subir una escalera. Me hace extraordinariamente feliz. Porque significa no sólo que puedo moverme, sino que también puedo ascender. Y desplazarse, en especial hacia arriba, es maravilloso. Me imagino (no, no me lo imagino) cómo sería no poder subir una escalera. Estar atrapado en una planta baja de un edificio infinitamente alto. Sé que existen ascensores, pero no es lo mismo que te suban. ¿Alguna vez lo pensaste?


También me hace feliz ordenar libros. Porque esos libros son partecitas mías. Es como ordenarse uno mismo. Y te encontrás diciendo “no, éste tiene que ir acá”. Y no decís el porqué, pero sabés que existe un motivo. Esa partecita tuya tiene que ir en ese lugar (porque…). Cada libro es especial. Cada libro lo leíste en un momento distinto de tu vida, cuando eras otro. Cada libro te hizo otro. Y sabés que si los hubieras leído en otro orden, ocuparían un lugar distinto en la biblioteca.


Correr muebles de lugar es renovar el espacio donde uno está. Es cambiar un poco el entorno para mejor. Porque de esta otra forma te gusta más o hay más espacio. Y entonces tus ojos ven distinto y tu perspectiva es otra y las cosas cambian y ¿quién sabe? en una de esas lográs divisar la solución a eso que tanto te aqueja. Correr muebles muchas veces es encontrar soluciones. Eso me hace feliz.


Buscar una palabra en el diccionario es tan aburrido e interesante como sublime. Imaginate (por favor, jamás lo hagas) una vida sin palabras. Es cierto que hay gente que no las valora, pero si vos estás acá leyendo las paredes de este calabozo es porque para vos sí tienen valor. Y a mí me hace feliz aprender una palabra nueva, aunque después la olvide o no la use. Sé que existe y sé que hay otras por descubrir. Buscar una palabra en el diccionario es conquistar territorio desconocido, crecer, aprender, matar al burro.


Que se te caiga un lápiz al suelo. Para alguno será lo más pavo del mundo. Te dirán que sos torpe. Para mí eso significa que tuviste en tus manos un instrumento de creación. Ese lápiz se te cayó porque lo estabas usando. Estabas escribiendo (y al mismo tiempo pensando, riendo o llorando, sintiendo) o estabas dibujando (sueños, la realidad, un círculo con palitos o todos los puntos de fuga que pueden caber en una hoja). Estabas creando. Y eso quiere decir que sos libre. O torpe para otros, claro.


Tener un bebé a upa es sostener la vida. Es saber que entre tus brazos hay un destino, hay tiempo desatado, un futuro incierto, un montón de experiencias por ser vividas. Es no saber si en tus brazos hay un potencial médico, abogado, traductor, astronauta, historiador o diariero. Es sostener toda una vida (¡y qué poco que pesa!), con sus aprendizajes, descubrimientos, momentos felices y tristes, sorpresas, enamoramientos, desilusiones, cansancio, esperanzas, deseos… y, por supuesto, la lista no tiene fin.


Comprarse un par de zapatos nuevos quiere decir que tenés (además de algo de dinero) muchas ganas de andar, de caminar y de avanzar. Como en el caso de la escalera, significa que sos libre para desplazarte. Significa que vas a pisar nuevas baldosas con nuevas suelas. Y siempre se aprenden cosas lindas yendo a un lugar que no conocés.


Otra cosa que me hace feliz es colgarme mirando las estrellas. Hay una que es mi favorita. La elegí después de que mi mamá me dijo cuál era la suya. La mía no brilla tanto como la de ella, pero titila más. Y me gusta mirar las estrellas porque me rodeo de silencio nocturno y paz. Es mirar el pasado. Vos seguramente sabés que eso es el pasado, pero hay quienes no lo saben. Que la luz tarda mucho en llegar a la Tierra, entonces lo que ves es el cielo años y años atrás. Entonces esa estrella que mirás quizás en este momento no existe, pero su luz todavía está viajando hasta tus ojos. Es algo real acá pero irreal allá. O irreal en todas partes, quién sabe.


Por supuesto también hay muchas otras cosas que me hacen feliz. Algunas menos complejas que éstas. Y otras un poco más profundas. Pero son muchas y eso es lo que importa.



(2009)






3 comentarios:

Kristel dijo...

es mágico leerte, leer a alguien que aprecia las cosas más insignificantes (que a la vez son las más grandes) y las comparte, y las nombra, para hacer a los demás partícipes de su importancia
eso es la magia de la palabra :)

YESS dijo...

necesito parar de llorar...
que forma de expresar lo que sentís y lo que amas!!

La Huida dijo...

Un placer tu blog! No existe el tiempo adentro de tu calabozo.

Tambièn me dijeron que como podìa ser felìz con cosas tan simples... (para mi sumamente complejas).