"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

21 de diciembre de 2010

▪ The End of the World



Empieza con una tormenta el fin del mundo. Puede venir cualquier noche. Y hay que rezar antes de dormir para estar preparado. Y hay que rezar aunque no sea el fin del mundo, que a la mañana siguiente mamá o papá pueden estar muertos, se mueren durmiendo. Empieza con una tormenta el fin del mundo, mientras todos están durmiendo y suena un trueno despacio. Y relampaguea un refucilo, pero todas las ventanas están cerradas y nadie lo ve. Después empieza a gotear la lluvia. Y un poco más de truenos, como una tormenta, pero nada más. Hasta que empeora de veras, y mamá se despierta para cerrar las canaletas que no se inunden los canteros, y mira porque hay refucilos, muchos juntos, que de golpe parecía de día y se ve todo en el patio, hasta las gallinas duras en el fondo, todas mirando paradas en el gallinero. Y los truenos más fuertes de a poco hasta que uno es como un cañonazo y ya no hay nada que hacer: cae un rayo lleno de electricidad que se hunde en el medio de la plaza y la tierra se parte como un pedazo de carbón. Y un chico le preguntó a la Hermana Mercedes si la lluvia no apagaba el incendio y ella contestó que «era peor», porque «era una lluvia de gotas de fuego», que entonces yo no sé dónde nos metemos, porque se irán quemando las casas como sánguches de arriba por la lluvia y de abajo por la tierra encendida y se viene todo abajo.

La traición de Rita Hayworth, Manuel Puig






18 de diciembre de 2010

▪ Making your Choice



YUGO Y ESTRELLA

Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:
—Flor de mi seno, Homagno generoso,
de mí y de la Creación suma y reflejo,
pez que en ave y corcel y hombre se torna,
mira estas dos, que con dolor te brindo,
insignias de la vida: ve y escoge.
Éste, es un yugo: quien lo acepta, goza:
hace de manso buey, y como presta
servicio a los señores, duerme en paja
caliente, y tiene rica y ancha avena.
Ésta, oh misterio que de mí naciste
cual la lumbre nació de la montaña,
ésta, que alumbra y mata, es una estrella:
como que riega luz, los pecadores
huyen de quien la lleva, y en la vida,
cual un monstruo de crímenes cargado,
todo el que lleva luz, se queda solo.
Pero el hombre que al buey sin pena imita,
buey vuelve a ser, y en apagado bruto
la escala universal de nuevo empieza.
El que la estrella sin temor se ciñe,
como que crea, crece!
Cuando al mundo
de su copa el licor vació ya el vivo:
cuando, para manjar de la sangrienta
fiesta humana, sacó contento y grave
su propio corazón: cuando a los vientos
de Norte y Sur virtió su voz sagrada,—
la estrella como un manto, en luz lo envuelve.

Se enciende, como a fiesta, el aire claro,
y el vivo que a vivir no tuvo miedo,
se oye que un paso más sube en la sombra!

—Dame el yugo, oh mi madre, de manera
que puesto en él de pie, luzca en mi frente
mejor la estrella que ilumina y mata.


José Martí





 

12 de diciembre de 2010

▪ There's No Escape



SIN ESCAPATORIA

Las cosas más raras suelen pasar de noche. Y esa noche de verano no fue ninguna excepción. Esperanto estaba en su terraza, contemplando los astros y el vacío cósmico, cuando de repente se dió cuenta de que muy pronto iba a dejar de estar solo: algo empezaba a acercarse.

Primero oyó unos ruidos extraños a lo lejos, un murmullo distante que no lograba descifrar. Parecían voces, pero no hablaban un idioma que él conociera. Después descubrió que lo que se acercaba era mucho más que simples voces, porque el suelo comenzó a vibrar despacio y las hojas de los árboles empezaron a mecerse.

Esperanto recordó aquél corazón que habían enterrado en el parque y pensó que no podía ser posible. Un corazón enterrado no podía vengarse de ninguna forma. A menos, claro, que siguiera vivo.

Y con cada latido del corazón de Esperanto se fueron apagando a lo lejos las luces de la calle, una por una, a medida que eso otro se iba acercando. Y a medida que la distancia que los separaba se iba acortando, el murmullo crecía, los árboles empezaban a agitarse enfurecidos y el suelo temblaba con más y más violencia.

Esperanto dejó de buscar una respuesta en los astros y miró a su alrededor incrédulo. Ya quedaban pocas luces en la calle. No había escapatoria. Tan sólo una cuadra. Y eso otro no se detenía.

Por un momentó Esperanto creyó que nada iba a pasar. Que esa fuerza extraña seguiría de largo. Pero cuando finalmente llegó a los cimientos del edificio, lo rodeó y comenzó a trepar, a arrastrarse por las paredes, haciendo estallar todas las ventanas y tirando todas las macetas a medida que subía. Eso otro definitivamente lo buscaba a él. Y no había forma de detenerlo.

Con miedo y sin entender del todo lo que hacía, se acercó al borde de la terraza. Quería saber de una vez por todas qué era lo que pasaba, qué era lo que lo acechaba esa noche. Y en seguida lo supo. En el momento en que Esperanto asomó su cabeza para mirar hacia abajo, eso otro llegó a la cima y se produjo el encuentro.

Cuerpo y corazón, otra vez unidos.

(2010)





9 de noviembre de 2010

▪ Diagnosed with Gossiping Disorder

    
   
DOÑA POCHA VA AL MÉDICO
  
Su turno era a las 3, pero a las 2:45 ya está en la sala de espera, bien arreglada, revista en mano para pasar el tiempo. Claro que el tiempo pasa, pero no tanto gracias a la revista. La hojea, sí. Pero no la lee. Sus sentidos están atentos a otras cosas. Doña Pocha lo reconoce: es un poco chusma. Lo mejor de ir al médico es sentarse ahí y escuchar los chismes del barrio. Y, por qué no, colaborar con la sagrada tarea de difundirlos. Por eso, cuando se sienta Carmen al lado, no termina de preguntarle cómo está, que ya le suelta que Marita, la hija de Matilde, se va a casar. Y claro, le agrega que a ella nunca le cayó bien ese muchachito con el que anda Marita. “Muy misterioso, ¿no te parece?” le dice doña Pocha. “A Pancho tampoco le gusta. No sabemos nada de su familia y, por cómo anda siempre vestido, no debe tener muchas aspiraciones”. Carmen asiente pronunciadamente y agrega que, de todos modos, no cree que se concrete el casamiento. Y si se llega a hacer, pone las manos en el fuego de que va a fracasar. “El muchacho no la quiere, se nota a la legua”, concluye. “Pobre Marita”, dice doña Pocha, mientras sigue pasando las hojas de la revista y se detiene en el horóscopo. “No entiendo por qué se casan. ¿No estará… embarazada?”, se atreve a susurrar Carmen y, por unos segundos, reina el silencio en la sala de espera. Se abre la puerta del consultorio y sale el señor Ramírez, con los resultados de sus análisis en la mano. Entra una señora coqueta, no sin antes decirle algo al oído a su compañera, la cual le responde “sí, sí, andá tranquila que después te cuento”. Carmen no aguanta más la ansiedad. “¿Ese es el horóscopo?”, le pregunta a doña Pocha. “A ver, fijate. Es de géminis ella”. Y doña Pocha lee: “Amor: período de inestabilidad. No confiar ciegamente en su pareja o podrá arrepentirse. Sorpresa: una nueva vida empieza a manifestarse”. Se miran atónitas. “¡Yo te lo dije!”, espamenta Carmen. “Una nueva vida… Un bebé”, y todos en la sala ya no pueden despegar sus ojos ni oídos de ellas. “Pobre Marita”, repite doña Pocha. “No le va a ir bien con ese muchacho”, agrega mientras cierra la revista, olvidándose de Pancho y de que ella también es de géminis.
   
(2010)
   
   
    
    
 
    

1 de noviembre de 2010

▪ Facing the End

 

CUENTA REGRESIVA

Ay, ay, ay… Una semana más y todo sucumbe. Parece que no, pero todo llega, tarde o temprano. Últimos cinco días de madrugar exageradamente y viajar y tener clases. Y no, no pareciera que fuera la última semana. A esta altura tendríamos que estar super relajados, como en otros años. Pero no, quedan muchas cosas por hacer y terminar y entregar. Pero estamos muy contentos y se nota. Hay que disfrutar del final. Se termina un ciclo. Bueno, todavía faltan los finales, pero nadie puede ignorar que ahora cambia todo. No vamos a compartir más las clases diarias por la mañana. Empezaremos a trabajar. Cada uno hará la suya, por más de que sigamos en contacto. En fin, sin dudas se termina un ciclo. Y en retrospectiva, uno puede darse cuenta de todo lo que caminó y aprendió y creció en estos cuatro años. Y ahí están, todos esos lindos recuerdos que uno se lleva, todos esos momentos compartidos, todas las risas, las locuras… Porque, claro, no se puede estudiar traductorado y pretender conservar la cordura al recibirse. Ya organizamos un brunch para el viernes en el pasillo y hay una consigna: llevar sí o sí un sombrero loco. Piantados a más no poder, pero felices. Y traductores, al fin.

(2010)






26 de octubre de 2010

▪ Drunk with Poetry



Il faut être toujours ivre. Tout est là: c'est l'unique question. Pour ne pas sentir l'horrible fardeau du temps qui brise vos épaules et vous penche vers la terre, il faut vous enivrer sans trêve. Mais de quoi? De vin, de poésie ou de vertu, à votre guise. Mais enivrez-vous. Et si quelquefois, sur les marches d'un palais, sur l'herbe verte d'un fossé, dans la solitude morne de votre chambre, vous vous réveillez, l'ivresse déjà diminuée ou disparue, demandez au vent, à la vague, à l'étoile, à l'oiseau, à l'horloge, à tout ce qui fuit, à tout ce qui gémit, à tout ce qui roule, à tout ce qui chante, à tout ce qui parle, demandez quelle heure il est; et le vent, la vague, l'étoile, l'oiseau, l'horloge, vous répondront: "Il est l'heure de s'enivrer!" Pour n'être pas les esclaves martyrisés du temps, enivrez-vous, enivrez-vous sans cesse! De vin, de poésie ou de vertu, à votre guise.

Charles Baudelaire





Hay que estar siempre ebrio. Eso es todo; es lo único que importa. Hay que embriagarse para no sentir la horrible carga del tiempo sobre los hombros, que nos vence y nos aplasta contra la tierra. Hay que embriagarse sin tregua. ¿Pero con qué? Con vino, con poesía o con virtud, como prefieran. Pero embriáguense. Y si alguna vez, en las escalinatas de un palacio, sobre el césped verde de un parque o en la soledad taciturna del cuarto, se despiertan y descubren que la embriaguez ha disminuido o desaparecido, pregunten al viento, a las olas, a las estrellas, a las aves, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregunten qué hora es; y el viento, las olas, las estrellas, las aves y el reloj responderán: "¡Es hora de embriagarse!” Para no ser esclavos martirizados del tiempo, embriáguense, ¡vivan embriagados! Con vino, con poesía o con virtud, como prefieran.

(Adaptación propia al español)



18 de octubre de 2010

▪ Who we Really are



JUST SAY LOVE

We all have the same problem: loneliness. We are not really alone, of course, but most of the time we forget that. Every now and then, though, something or someone comes along and reminds us. That’s attraction. The problem occurs when that attraction is misunderstood. It takes on a power it doesn’t deserve and we spend our lives trying to kill the symptoms of loneliness, not the desease. Plato has a lot to say on this. Not the least of which is that most of the world’s problem could be solved if we could just remember we are more than body. We are soul. Remember that our desires are just a longing to feel the connection we already have, but have forgotten. I think what he and other great philosophers are trying to say is that our real purpose in life is to remind each other, by example, of who we really are.




 

10 de octubre de 2010

▪ Once Upon a Dream



LOS LINGÜISTAS DEBEN SOÑAR (MÁS O MENOS) ASÍ

Mi inconsciente me hace soñar que llevo a cabo un proyecto de investigación (y sé muy bien por qué). Voy por las escuelas investigando y recopilando datos sobre el uso de otros idiomas. Estoy con alguien más, pero no sé quién es (en el sueño); sólo sé que me acompaña en la investigación. Una voz en off va explicando todo en un registro académico y yo tomo nota. Y es así como nos encontramos ante el surgimiento de una nueva lengua. El inglés no sólo se utiliza dentro del aula, sino fuera también. Los jóvenes lo usan para comercializar drogas. (Contact language? Pidgin? Creole?) Yo tomo nota y pienso: claro, el inglés que utilizan es pobre, rudimentario, lo usan como pueden, a su manera, se deforma o, mejor dicho, adquiere su propia forma y, con el paso del tiempo, voilà: un nuevo idioma.

(2010)




30 de septiembre de 2010

▪ Translators Have Rights, too

   
   
DERECHO DEL TRADUCTOR* A DISPONER DE TIEMPO
   
Todo traductor tiene derecho a contar con el tiempo que estime necesario para realizar una buena traducción. Ese espacio temporal resulta indispensable, pero no siempre es valorado por quienes no son traductores y desconocen los mecanismos de la transferencia lingüística y sociocultural.
  
Por favor, imagine usted por un instante que es abogado o diariero o físicoculturista (da igual). No obstante, se le solicita que opere de inmediato a un paciente que sufre de peritonitis aguda. Le dicen que es una urgencia. ¿Podría usted hacerlo? ¿No cree que necesitaría un poco de tiempo para aprender a operar? ¿O para entender de qué le están hablando y cómo se debe proceder?
   
Algo similar le sucede al traductor, ya que le puede tocar traducir sobre cualquier tema, no sólo sobre aquellos que domina, como por ejemplo, la obligatoriedad del uso de la coma por orden envolvente. No, hoy traducís sobre calentadores de fluidos térmicos y mañana sobre cepas de algas y pasado te encargan una sentencia definitiva de divorcio vincular.
   
Por este motivo es de suma importancia contar con tiempo. Tiempo para leer, investigar, descrubrir, aprender, sorprenderse… Desde el momento en que recibe el texto original, el traductor debe convertirse en astrónomo, nutricionista, contador, escribano, cocinero o, en síntesis, debe adoptar la profesión del escritor del texto original, o al menos su estilo, la forma de expresarse, la terminología que utiliza y, claro está, debe adquirir algunos conocimientos sobre el tema en cuestión. Por ejemplo, normalmente no es posible hacer una buena traducción de un texto sobre hipertensión sistólica aislada si se desconoce qué son los receptores de angiotensina.
   
Por último, podemos afirmar que los traductores se asemejan a los actores, sólo que en vez de expresarse con todo el cuerpo para representar distintos personajes, lo hacen sólo mediante la palabra. Algunos dirán que la tarea es más sencilla, porque se limita sólo a un aspecto: el conjunto de letras amontonadas en un papel. Otros dirán que la tarea es más compleja, porque en definitiva el objetivo es el mismo, encarnar un personaje, pero se cuenta con menos medios y herramientas, por lo cual la precisión y (a su vez) la flexibilidad de las palabras es crucial. En fin, dejando de lado las cuestiones subjetivas y valorativas entre ambos casos, la meta es siempre que la representación artística sea creíble. Pero para que ese personaje que hay que interpretar logre ser creíbe, necesariamente se debe disponer de tiempo, mucho tiempo.
    
(2009)
   
*Feliz día del traductor a todos mis colegas.
  
   
   
San Jerónimo
  
 
  

26 de septiembre de 2010

▪ Understanding is Time-bound



SOBRE GUSTOS… YO ESCRIBO

Hoy me di cuenta de algo que me inquietó un poco: si yo me hubiese encontrado con este blog cinco años atrás, no me hubiera gustado ni un poquito. Y es fuerte que tu yo-presente descubra que a tu yo-pasado no le hubiera gustado tu yo-futuro. Entonces, me pregunté si eso querrá decir que mi futuro va a ser algo que ahora, en el presente, no sea de mi agrado. Pero no, la culpa no la tiene —no la tenemos— ninguno de los tres (tres, como si en realidad no fueramos millones, incalculables, eternos). Al yo-presente le gusta su yo-presente. Por lo tanto, al yo-futuro le va a gusta su yo-futuro. El problema está en el desfazaje temporal, en la mirada diacrónica. ¿Por qué no me hubiera gustado este calabozo, mi propio calabozo, tiempo atrás? Porque yo era otro y no me hubiera entendido. Porque con el paso del tiempo crecí, maduré, aprendí, sentí, razoné. Cambié tanto, incluso aunque siempre haya transitado el mismo camino y haya tenido la misma meta. Pero cinco años atrás me faltaba dar tantos pasos, que estas paredes no hubieran tenido ningún significado para mi yo-pasado. Y al entender eso, la inquietud original pasó a ser un lindo descubrimiento. Es lógico, pensé. A mi yo-presente no le va a gustar nunca mi yo-futuro, porque sencillamente no puede comprenderlo. La comprensión está atada a un instante fugaz de nuestra vida. Y no me refiero solamente a que, por ejemplo, algunas paredes están escritas en francés y cinco años atrás yo no entendía ni una sola palabra de ese idioma. O a que mi yo-presente lee los muros de este calabozo y distingue en las letras a Woolf o a Hesse, lo cual no hubiera podido hacer jamás mi yo-pasado. En parte sí, es cierto, eso influye. Pero lo que planteo va más allá de las limitaciones cognitivas. Me refiero a vivir y todo lo que esas cinco letras implican. Uno cambia por el solo hecho de existir. Cambia tanto y tan constantemente que no se da cuenta. Y cada cosa que vemos, hacemos, escuchamos, sentimos o pensamos nos transforma. Y escribir es algo tan personal, tan propio, que ¿cómo pueden gustarles nuestras producciones a otros? Es algo que sale de nuestro interior. Es revelar implícitamente nuestra esencia. Al escribir nos exponemos. Abiertamente. (Qué horror, dice mi yo-pasado; oraciones tan cortas, hasta de una sola palabra. No te preocupes, dice mi yo-presente; ya leerás a Hemingway y te apasionará.) Al escribir, construimos algo a partir de nosotros mismos: de lo que somos y de lo que no somos. Es imposible no estar presentes en todas y cada una de las letras que escribimos, incluso en la ficción. Y desde afuera pueden decir qué lindo, me encanta. O qué asco, no me gusta, es basura. (Como este texto, dice mi yo-pasado, que ni siquiera está dividido en párrafos. Es que la mente tampoco está dividida en párrafos, contesta mi yo-presente, y yo pienso así, caótico, y vos también, pero todavía no leiste a Joyce y te empecinás con las estructuras prolijas y el orden.) Ambas posibilidades, el gusto y el disgusto textual, lo sublime y lo asqueroso, conviven y están latentes en todos. Entonces, cada vez que alguien dice que le gusta lo que escribo se produce un verdadero milagro. Porque se da una conexión extraña, incalculable, que parece simple a primera vista, pero buscar su origen puede ser un gran desafío. Se da un entendimiento propio a partir de lo ajeno. Un reflejo humano que desintegra de inmediato toda instancia de temporalidad. Un eclipse. Una conjunción de planetas. Y quizás el otro no leyó a Hawthorne, pero igualmente entiende lo que escribo (no hablo del significado denotativo, sino del connotativo e icónico), porque vivió algo que yo no viví. O porque vivió lo mismo que Hawthorne y así llega a la misma meta, aunque por otro camino. Entonces, las redes del entendimiento se entrecruzan y forman un tejido interminable y las posibilidades de conexión son infinitamente diversas. Y la conclusión final es también iquietante: ¿cuánto me disgustará ahora mi yo-futuro? Mi yo-presente no lo sabe ni tiene forma de saberlo, pero espera que la respuesta sea mucho y que mi yo-futuro le parezca el ser más abominable del planeta.

(2010)



22 de septiembre de 2010

▪ New Season



SPRING IS BACK

And so she opened the window and smiled, for she knew spring had come. I am not alone anymore, she says. There are flowers everywhere I look. It is the end of the cold weather, at last. Remnants of a bad memory. This is the beginning of new times. The victory of nature. Oh, how nice! The sun is warmer. Days are now longer. Birds singing everywhere. Infinite cloudless skies above. The green slowly invades the town and trees breathe once again. Life is back, unlocked, unchained, sparking in the eyes of every creature… All of a suden, it all seems to start growing fast in all directions and you just can’t stop it. You grow as well. Some sort of new energy takes over. A new spirit. New paths to walk. New ways of walking. Indeed, people walk differently if you look close enough. The impossibility of things becomes an old myth and everything just happens, everything takes place naturally, as if moved by some sort of unkonwn powerful force. Once again one feels like going for a walk, lying on the grass, staring at the sky, smiling for no apparent reason. It just feels right. Time seems to unfold in a different fashion, unobtrusively, in silence, unnoticed. Everything seems possible. Everything makes sense. Everything fits perfectly. Nothing blocks your way. It is just you and the sun. Oh, she thinks while staring at the sky, all windows (and all hearts) need to be opened. All curtains (and all fears) need to be drawn aside to let the light in. For sping has come at last.

(2010)






20 de septiembre de 2010

▪ Things are Going Well



EN CAMINO


Como sé que algunos me están esperando, vengo a reportarme. Las cosas van bien. De a poco todo va saliendo. El sol ayuda muchísimo. Y si se nubla y algo no quiere salir, no importa. Ya saldrá. Eso y el sol. O no, no saldrá nunca. Eso. Y de todos modos va a estar bien. Más que bien. Ahora estamos en Inglés en los Medios. La profe nos dejó repasar un ratito para el colosal parcial que tenemos hoy: Traducción de Derecho Privado II. Qué feito. Qué miedo. Igualmente el glosario está cocinado. Llevó su tiempo. Un fin de semana ajetreado. Maratón de glosarios. Non-stop. Pero ya está. Y nos va a ir bien. Habían pronosticado lluvia para hoy y no, no llueve. Y mañana es feriado. ¡Qué respiro! Y la primavera. Los parciales y demás obligaciones siguen, pero uno puede organizarse un poco más. Y en el medio pasan muchas cosas. Algunas difíciles de explicar. Pero nada cambia mi forma de pensar. Sé que todo va a estar bien. Eso sí, van a tener que seguir aguardando. Unas semanas más y esto empieza a terminar. Yo igual los leo. De a ratitos… Espero que estén bien. Los dejo, me voy a traducir estados contables y contratos. ¡Hasta pronto!

(2010)



5 de septiembre de 2010

▪ The Line is Busy, Try Again Later



OCUPADO


Ay, el tiempo. Se ve que el odio es mutuo. Hace varios días que no lo veo por acá y sospecho que ya me abandonó. Irónico, ¿no? Hace tiempo que no veo al tiempo. Y acá estoy, escribiendo estas paredes, cuando debería estar escribiendo otras cosas. No pensé que el último cuatrimestre de mi carrera me fuera a ahogar tanto. Me gustaría poder disfrutarlo más, porque es el último. Pero en una semana ya vienen rodando los siete parciales y todavía no actualicé los glosarios. Ni sé cuándo lo voy a hacer. Si todavía tengo que terminar de traducir el contrato de licencia, una sentencia judicial y una apelación rechazada, entre otras cosas. Y ya mismo tengo que ponerme a escribir un paper sobre computer-mediated communication. Preparar memorias y contramemorias para defender al Imperio Zunino en un caso simulado. Terminar de una vez las benditas pasantías. Definir urgentemente el proyecto de investigación para Canadá. Elegir el texto que traduciré para mi tesina y empezar a trabajar en él. Elegir el tutor. Muchos tormentos, sí. ¿Algún deseo? Wake me up when September ends. Y no me quejaría de todo esto si los días fueran más largos, si tuviera que viajar menos o si con dormir una hora me bastara. Pero me quejo. Me quejo (y me odio por eso) y me cambio de mano la pulsera y sigo con mis cosas. Por esto mismo me ausentaré de mi calabozo indefinidamente. Volveré cuando baje la marea, lo prometo. De todos modos, como ya dije una vez, les dejo mis paredes escritas para cuando me extrañen (¿?). Hasta luego.

(2010)






27 de agosto de 2010

▪ Random Thinking about Oneself



PENSAMIENTOS AL AZAR: De la esencia del calabozo


Los calabozos de aire te atrapan para liberarte. Son perversos. Atrapan tu cuerpo y liberan tu mente. Leés y leés y te atan físicamente y, a cambio de eso, te desatan el espíritu. Y leés y crecés y ascendés. Pero no salís de la prisión. Jamás.

[…]

Y no se asombren si mis textos cambian y un día buscan algo que escribí hace mucho y ya no está o está cambiado y en vez de hablar del otoño habla del verano o en vez de hacerte reír te hace pensar. Porque ya lo decía Borges: todos los textos son borradores y el concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio.

[…]

Leeme mientras llueve. Leeme tomando mate. Leeme en voz baja. Leeme cuando no tengas nada que hacer. Leeme en piyama. Leeme antes o después de ver una peli. Leeme a oscuras. Leeme sin miedo. Leeme con ganas. Leeme antes de acostarte. Leeme de a poco. Leeme mientras el cielo se oscurece. Leeme mientras truena. Leeme cada tanto. Leeme a escondidas. Leeme como quieras.

[…]

Es un calabozo, sí, una prisión de la que no hay salida. No obstante, no tiene límites. Lo sé, un calabozo sin límites es un oxímoron. Pero no tiene límite porque es de aire. Y el aire es un gas. Y los gases se expanden con facilidad; tienden a ocupar todo el volumen del recipiente en el que se encuentran. Así es la literatura. Así es este calabozo. ¿Hasta donde llega? Hasta donde vos quieras y no quieras que llegue (y un poquito más allá también).

[…]

Por si alguien aún malinterpreta la esencia del calabozo, cabe aclarar que el aire se renueva. Las ventanas están abiertas. No tendría sentido ni sería saludable respirar un aire viciado. El calabozo es aire fresco, nuevo, vitalizante. La puerta está cerrada, sí, pero las ventanas están abiertas. De par en par.

(2010)





23 de agosto de 2010

▪ Living a Song



Me desperté a eso de las 5 am, no por voluntad propia, claro, sino porque la universidad y la distancia así lo requieren. Fui derecho al baño y cuando terminaba de lavarme la cara, ahí no más, parado frente al espejo, todavía dormido, se me dio por ponerme a cantar bajito. God knows why. Pero minutos más tarde me puse a pensar. Qué raro. Una canción que no escuchaba hacía siglos. Así, de la nada, en mi boca. Entredormido. Casi involuntariamente. “Por algo será”, concluí al salir de la ducha.

Send someone to love me / I need to rest in arms / Keep me safe from harm / In pouring rain / Give me endless summer / Lord, I fear the cold / Feel I’m getting old / Before my time / As my soul heals the shame / I will grow through this pain / Lord, I’m doing all I can / To be a better man

(I know some have fallen / On stony ground / But love is all around)

(2010)






19 de agosto de 2010

▪ Until I See you Again



DEL LADO DE ACÁ Y DEL LADO DE ALLÁ:
Fin de la existencia visible

Hoy, 5 de enero, salió de la clínica y la fuimos a visitar a la casa. Ya está bien, parece. Pero había un cartel pegado en la pared de la cocina que decía “To Ruben and Estela, happy wedding anniversary and for 34 more”. Lo leí y sonreí de inmediato. Y después pensé. ¡Los años que debe de tener eso! No sé cuál de todos los sobrinitos lo habrá escrito, pero ciertamente no tenía forma de saber que eso no iba a pasar, que su deseo no se cumpliría, que muy pronto él la iba a dejar solita (nos iba a dejar a todos; me iba a dejar a mí, mi padrino). Y yo me pregunto por qué a veces será tan injusta la muerte, aunque no le tengo miedo y la respeto. Y siempre me termino convenciendo de que en realidad es justa, es un regalo (del lado de allá). Pero los años pasan (del lado de acá) y ella sigue con ese cartelito colgado en la pared de la cocina, ¡y vos la ves y está tan flaquita, tan chiquita!, y también tiene unas caricaturas de él sostenidas por imanes en la heladera (pero él ya no está), y fotos en el centro de la mesa de cuando él era joven (pero él ya no está), ¡y claro que siempre nos habla de él! y hasta el médico actual de ella lleva el mismo nombre y apellido: Rubén Burgos. Eso es lo que yo llamo una coincidencia catastrófica, un juego macabro del destino, un verdadero reencuentro ficticio. Pero presiento que ese tipo de coincidencias son las que la hacen feliz y aún hoy le dan aliento.

Hoy, 7 de julio, es su cumpleaños. Le mandamos un regalo con una notita, pero no pudimos ir a verla. Porque se agita mucho, hasta hablando por teléfono, y no queremos hacerle mal. Hace poquito se desvaneció y se despertó en el hospital. Y sin embargo, esas ganas de pelearla, esa fortaleza de espíritu, esa renuncia indeclinable a bajar los brazos... Esa fuerza inigualable, tan opuesta a la mera fuerza física. Es admirable, realmente. Pero algo me dice que las coincidencias ya no le sirven. Algo me dice que las fotos, las caricaturas, los recuerdos… ya no le bastan nunca le bastaron. Algo me dice que, en este preciso momento, se está librando una batalla campal entre el lado de acá y el lado de allá.

Hoy, 19 de agosto, se terminó todo. Me enteré en el colectivo a la una y pico, volviendo de la facultad. Me llamó mi mamá y me contó. Es increible como en un abrir y cerrar de ojos la realidad cambia abruptamente y los demás no lo notan, siguen con lo suyo como si nada, no se dan cuenta de que hay algo que falta, algo que ya no está. Pero claro, el colectivo no se detuvo por una llamada telefónica y yo, en vano, intenté concentrarme nuevamente en mi lectura de Grice y su cooperative principle. Y más tarde, ahora, en el entierro, donde confluyen por última vez el lado de acá y el lado de allá, mamá dice con tristeza que se le están yendo todas las amigas y yo la abrazo, la contengo, porque no quiero que llore mientras el viento nos ruge al oído y el sol empieza a caer.

(2010)





 

17 de agosto de 2010

▪ Blue and Green | Azul y verde



GREEN

The pointed fingers of glass hang downwards. The light slides down the glass, and drops a pool of green. All day long the ten fingers of the lustre drop green upon the marble. The feathers of parakeets—their harsh cries—sharp blades of palm trees—green, too; green needles glittering in the sun. But the hard glass drips on to the marble; the pools hover above the desert sand; the camels lurch through them; the pools settle on the marble; rushes edge them; weeds clog them; here and there a white blossom; the frog flops over; at night the stars are set there unbroken. Evening comes, and the shadow sweeps the green over the mantlepiece; the ruffled surface of ocean. No ships come; the aimless waves sway beneath the empty sky. It's night; the needles drip blots of blue. The green's out.


BLUE

The snub-nosed monster rises to the surface and spouts through his blunt nostrils two columns of water, which, fiery-white in the centre, spray off into a fringe of blue beads. Strokes of blue line the black tarpaulin of his hide. Slushing the water through mouth and nostrils he sinks, heavy with water, and the blue closes over him dowsing the polished pebbles of his eyes. Thrown upon the beach he lies, blunt, obtuse, shedding dry blue scales. Their metallic blue stains the rusty iron on the beach. Blue are the ribs of the wrecked rowing boat. A wave rolls beneath the blue bells. But the cathedral's different, cold, incense laden, faint blue with the veils of madonnas.

Virginia Woolf








VERDE

Los dedos puntiagudos de vidrio cuelgan hacia abajo. La luz se desliza por el vidrio y proyecta un charco de color verde. Durante todo el día, los diez dedos de la araña proyectan el verde sobre el mármol. Las plumas de los pericos, su chillar agudo, las cuchillas filosas de las palmeras, también verdes; agujas verdes que brillan al sol. Pero el vidrio sólido gotea sobre el mármol; los charcos quedan suspendidos sobre la arena del desierto; los camellos los atraviesan con dificultad; los charcos se asientan sobre el mármol; los juncos los bordean; la maleza los obstruye; por aquí y por allá una flor blanca; la rana cae de costado; en la noche las estrellas están allí intactas. Llega el atardecer y la sombra barre el verde del mármol; la superficie revuelta del océano. No llega ningún barco; las olas se mueven sin rumbo bajo el cielo desolado. Ya es de noche; de las agujas gotean manchas azules. El verde se ha ido.


AZUL

El monstruo de nariz respingada sale a la superficie y expulsa a través de sus finos orificios nasales dos columnas de agua de un blanco encendido en el centro, las cuales se pulverizan y forman una cortina de cuentas azules. Pinceladas azules cubren su piel negra de hule. Expulsando el agua a través de la boca y los orificios nasales, se hunde, pesado y lleno de agua, y el azul lo cubre y hace que se sumerjan los guijarros pulidos de sus ojos. Tirado sobre la playa yace, redondeado, obtuso, desprendiendo escamas secas y azules. El azul metálico de las escamas mancha el hierro oxidado de la playa. Azules son las maderas del bote naufragado. Una ola se mueve bajo las campanas azules. Pero la catedral es otra, fría, llena de incienso, de un azul pálido con los velos de las madonnas.

(Traducción propia)

14 de agosto de 2010

▪ Sea of Metaphors



PATOLOGÍA: Miedo a las metáforas

Inexplicable es el miedo que tiene a las metáforas y, sin embargo, vive rodeado de ellas. Miedo, mucho miedo, terror, porque necesita palpar la realidad constantemente y, sin embargo… Él no camina la ciudad, la nada. La ciudad es un océano. Las personas, sirenas y peces. Y él les tiene miedo. Un diálogo consiste en un intercambio de burbujas y aleteos, para él incomprensibles. En las calles no es posible caminar ni correr, sólo flotar. La fuerza de gravedad no existe más que en los cuentos, en los mitos. El bullicio del caudaloso tránsito fluye silencioso y húmedo, sin prisa. Los sonidos viajan despacio; apenas llegan débiles y amortiguados a sus oídos. Los árboles respiran agua y se reducen a corales, pulmones subacuáticos. No hay cielo, ni nubes, ni viento, lo cual es terrible. El sol no llega a sus ojos. Y él tiene miedo de ahogarse. Miedo de perderse en las profundidades y no volver a ver la luz. Pero allá, precisamente en el fondo, entre las rocas y las algas pegajosas, está escondido el tesoro, la verdad última, el secreto de la felicidad, el sentido de la vida. Y él lo busca en la inmensa ciudad-océano. Aunque, claro, para poder encontrar ese tesoro, primero tiene que perder su miedo a las metáforas.

(2010)





10 de agosto de 2010

▪ Somewhere Out There



CHAPITRE VII


—Si quelqu'un aime une fleur qui n'existe qu'à un exemplaire dans les millions et les millions d'étoiles, ça suffit pour qu'il soit heureux quand il les regarde. Il se dit: "Ma fleur est là quelque part..." Mais si le mouton mange la fleur, c'est pour lui comme si, brusquement, toutes les étoiles s'éteignaient! Et ce n'est pas important ça!

Il ne put rien dire de plus. Il éclata brusquement en sanglots. La nuit était tombée. (…) Je ne savais pas trop quoi dire. Je me sentais très maladroit. Je ne savais comment l'atteindre, où le rejoindre... C'est tellement mystérieux, le pays des larmes.


Le Petit Prince, Antoine de Saint-Exupéry




Où est-ce que ma fleur se trouve? Dans quelle étoile?



8 de agosto de 2010

▪ Linguistic Chaos II



LA TORTUGA

Salí a caminar porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuros. Llegué al parque y me llené los bronquios de aire pura. Los ojos de los árboles se movían a impulso de una brisa fresca y delicado que hacía tintinear además los esqueletos de algunos insectos muertas contra fragmentos de botellas rotos. Me acerqué al lago y vi que una tortuga trataba de avanzar por el barro pugnando por llegar hasta el agua. No la dejé. Su caparazón era duro y su semblante inteligente y serena. Me la llevé para casa, a fin de paliar mi soledad. Cuando llegamos la puse en la bañera y me fui a buscar en la biblioteca un libro de cuentas para leerle. Ella escuchó atento, interrumpiéndome de vez en cuando para pedirme que repitiera alguna frase que le hubiese parecido especialmente hermoso. Luego me dio a entender que tenía hombre y ya me fui nuevamente al lago a buscar alga que le resultara apetecible. Recogí pasto y una planta de ojos verdes oscuras. También junté algún hormiga, por si acaso. De nuevo en casa, fui a llevar las cosas al baño, pero el tortuga no estaba allí. Lo busqué por todas partes, en el ropero, la refrigeradora, entre los sábanos, alfombras, vajillo, estantes, pero no hubo casa, no lo encontré. Entonces me vinieron deseos de ir al baño y los hice, pero cuando tirábamos la cadena comprobaste que el inodoro estaba tapada. Se les ocurrió entonces que the tortuga podía haberse metida allí. ¿Cómo rescatarlos? Salí de casa y caminé hasta encontrar una alcantarilla. Levantéi la tapa y me metisteis ahí. No habían luces. Caminéi. Los pies se me mojarán. Una rata morderói. Yo seguéi. "¡Tortuguéi, tortuguéi!", gritéi. Nodie contestoy. Avancex. Olor del agua no ser como la del lago. "¡Tortugúy, vini morf papit!", insistiti. Ningún resultoti. Expedición fútil.

Salí del cantarillo y en casa me limpí y me preparó cafés. Lo tomés a sorbo corta, mirondo televicián. En sópito ¿qué vemos in pantalla? Tortugot. "¿Cómo foi a parar alá?", le preguntete. Y ella dijome ofri con dichosa contestaçao: "No por Allah: Budapest. Corolarius mediambienst cardinal e input fosforest". A la que je la contesté "bon, but mut canalis et adeus, Manuelita".

"¡Nai, nai!", dictio tort, "eu program mostaza interesting".


"Demostric", pidulare.


Tons turtug bailó, candó, concertare, crobacía y magiares, asta que yo poli me zzz.


Leo Maslíah






6 de agosto de 2010

▪ Utter Bliss (albeit Winter)



WINTER CAN BE NICE

All of a sudden, it’s Friday! The end of the week. And it’s been a quiet day at college, a lovely sunny day in winter. Not that cold. In fact, I can smell spring arriving slowly. My favourite season. And love, perhaps, as well. And I’m very excited about finally getting to learn Argentine Sign Language. I practise it every morning and now I want my thesis to be about it. And today I also helped a man find a bus stop. He was very grateful. It felt good. And I wore this shirt for the first time. New things seem to spring up everywhere. A new pair of gloves. Oh, yes, I have the feeling the future is smiling at me. I smile at people and they can't help smiling back at me; no, they can't. Out of the blue, the possibility of going to Canada for some months next year is starting to materialize. Mastering French may no longer be a dream. And now I can say that this end I've been worried about is not just an end. Now this end is starting to look like the beginning of something else, something vaster. Everything is fresh, new, flourishing (albeit winter). And I have to say I like it. I definitely do.

(2010)







3 de agosto de 2010

▪ If I was a Statue... II



Nombre de la persona que contesta: Sebastián
Edad de la persona: 20 años
Vínculo con respecto al orientado/a: amigo virtual


1. Si me imaginaras como una estatua, ¿de qué material sería y por qué? De cobre, por el color de tu pelo y porque me parece un metal noble.

2. ¿En qué posición la pondrías y por qué? Hmm… Entre sentado y una actitud de avanzar, como si estuvieras levantándote. Porque estás en una etapa importante de la vida en la que hay que avanzar y dejar cosas atrás, para abrirse a muchas otras.

3. ¿Qué tendría en las manos y por qué? Un libro.

4. ¿Qué título le pondrías y por qué? “El príncipe feliz”, por el personaje del cuento de Oscar Wilde, que era feliz encerrado en el reino, pero cuando murió, lo hicieron estatua y lo pusieron afuera del reino. Así vio cómo era el mundo de verdad, y tenía un corazón muy puro que lo hizo ver y comprender el sufrimiento de los demás y lo ayudó. Vos tenés mucho de ese personaje, la ternura, la bondad y la ingenuidad de no conocer ciertas cosas del “mundo real” también… Pero igual que el príncipe, cuando las conozca va a hacer cosas para cambiarlas.

5. ¿Dónde la pondrías y por qué? En un parque muy lindo con muchos árboles y fuentes.

6. Si la estatua cobrara vida, ¿a dónde iría y por qué? Caminaría entre la gente, vería lo que hacen y se involucraría entre ellos hasta ser uno más.

7. Si me imaginaras en alguna actividad u ocupación contraria a mí, ¿cuál sería y por qué? Esta pregunta es medio rara… Te creo capaz de hacer cualquier actividad. Bueno, capaz que algún deporte en específico no, jajaja… Sería eso.

(2006)






2 de agosto de 2010

▪ If I was a Statue... I



Nombre de la persona que contesta: Analía
Edad de la persona: 17
Vínculo con respecto al orientado/a: amiga, compañera


1. Si me imaginaras como una estatua, ¿de qué material sería y por qué? Cerámica. Necesita del cuidado, ya que puede adoptar o tomar formas bellas pero también romperse.

2. ¿En qué posición la pondrías y por qué?
Mirando al cielo porque está en búsqueda de algo. Es misterioso.


3. ¿Qué tendría en las manos y por qué?
Unos vinoculares y una lapicera porque quiere anotar todo lo que observa y piensa.


4. ¿Qué título le pondrías y por qué?
“Lo que anhelo en el silencio”, porque para expresarse no es imprescindible el habla. Una mirada dice mucho.


5. ¿Dónde la pondrías y por qué?
En una placita de algún pueblo, para estar en tranquilidad rodeado de poca gente pero buena.


6. Si la estatua cobrara vida, ¿a dónde iría y por qué?
Iría a Londres, porque fue hecha ahí.


7. Si me imaginaras en alguna actividad u ocupación contraria a mí, ¿cuál sería y por qué?
Sería RR.PP. o profesor de educación física, porque es muy tímido y no le gusta el deporte.


(2006)





31 de julio de 2010

▪ It's an Art, Not a Disaster



ONE ART


The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.


—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.


Elizabeth Bishop




Losing you cannot be a disaster.



26 de julio de 2010

▪ And Here we Go Again...



TODO VUELVE A COMENZAR

De vuelta a la universidad. Último primer día. Nuestro protagonista se sube al colectivo a las 6 am, se sienta y misteriosamente empieza a pensar en el amor, “the right person”, “où est-ce que tu te trouves?” y esas cosas. Pero en seguida, media hora después, vuelve a la realidad cuando el chofer pide a toda la gente que está parada en el pasillo que se corra un pasito para atrás. La gente, claro, protesta y el chofer les dice: “Es que no veo los espejos. Es por su seguridad, no la mía. No puedo manejar así”. Y nuestro protagonista sabe que todos tienen razón, tanto los pasajeros confundidos con ganado como el inocente chofer que nada tiene que ver con la confusión (y eso es lo triste). Y también sabe que de ahora en más esto volverá a repetirse todos los días, como un ritual sagrado. Claro que palabras como las del chofer normalmente entrarían por un oído y saldrían por el otro de inmediato, pero si veinte minutos antes el colectivo tiene que desviarse por un choque feroz que se produjo en la Gaona, inevitablemente esas palabritas van a dar varias vueltas en la cabeza antes de salir por el otro oído. Ah, es que todos tienen razón, en un abrir y cerrar de ojos todo puede cambiar. Uno nunca sabe. No todo depende de uno; no siempre. Y el maldito frío se cuela por la ventana y le hiela la oreja izquierda a nuestro protagonista y no, no lo deja dormir. Saca papel y lapiz y comienza a escribir a oscuras. Finalmente, las cosas suceden. Reencuentro con amigos, alfajores, materias nuevas, horarios revolucionados, mates, pasantías, tareas. Se viene todo encima, como una cascada imposible de frenar. Y se empieza a hablar de fechas, parciales y finales. Y qué materia conviene rendir última. ¿Ya? ¿Tan pronto? De todos modos, nuestro protagonista es optimista. Porque llega a destino y amanece. Buenos augurios, buenos aires. El retorno ya no es eterno, pero una vez más la ciudad lo recibe. Una vez más. La mañana despierta. El sol lo saluda en Buenos Aires y todo vuelve a comenzar.

(2010)






24 de julio de 2010

▪ She Had Nobody to Tell



"I am going to walk to the fountain and back," she said.

For she could stand it no longer. Dr. Holmes might say there was nothing the matter. Far rather would she that he were dead! She could not sit beside him when he stared so and did not see her and made everything terrible; sky and tree, children playing, dragging carts, blowing whistles, falling down; all were terrible. And he would not kill himself; and she could tell no one. "Septimus has been working too hard"—that was all she could say to her own mother. To love makes one solitary, she thought. She could tell nobody, not even Septimus now, and looking back, she saw him sitting in his shabby overcoat alone, on the seat, hunched up, staring. And it was cowardly for a man to say he would kill himself, but Septimus had fought; he was brave; he was not Septimus now. She put on her lace collar. She put on her new hat and he never noticed; and he was happy without her. Nothing could make her happy without him! Nothing! He was selfish. So men are. For he was not ill. Dr. Holmes said there was nothing the matter with him. She spread her hand before her. Look! Her wedding ring slipped—she had grown so thin. It was she who sufferedbut she had nobody to tell.

Mrs. Dalloway, Virginia Woolf






22 de julio de 2010

▪ Absence



SOMETIMES IT FEELS LIKE


Un cuadro sin pintura.
Una casa sin techo.
Un almanaque de 1942.
Una sonrisa a espaldas.
Un niño sin juguetes.
Un cuento sin final.
Un caracol vacío.
Un arcoiris sin colores.
Una flor sin perfume.
Una enfermedad sin cura.
Un universo sin estrellas.
Una persona sin corazón.
Yo sin vos.

(2007)






20 de julio de 2010

▪ Linguistic Chaos I



Leer con precaución, en especial cuando las letras tomen el control. Jugar con los sonidos. Ésas son las instrucciones para este segundo experimento.


EXPERIMENTO LINGÜÍSTICO FASE II

Terminé de almorzar lo más bien y me senté a leer ese libro que tanto me gustaba. Iba por la mitad. A decir verdad, iba bien, muy bien. Hasta ese día. El proceso fue paulatino. Empecé a leer sin problemas, pero de pronto leí algo en la libro que me hizo detener y releer. “Un error de tipeo”, dije un poco fastidiado. Pero no era uno, era dos. Y seguí leyendo. Y vi que no eran dos, ni tres, ¡era muchísimas error por todos partes! “¡Qué error! ¡Qué horror!”, dije con cuidado, para no olvidarme de pronunciar la hache donde corresponde. Tras leer unas páginas, me di cuenta de que los errores parecían ser sólo de concordancia. El libro estaba plagada de números y géneros disconcordante. Sí, eso creí. Hasta que en la página 309 descubrí un herror de ortografía, y después otro mas, i otro, y oh tro, ¡yo troto! El libro se había vuelto loca. No podía ser, ni estar. Una libro tanto mala escrito, ¡parecía un chiste de mala gusto, mucho! Ya no me gustaba tanto, ya no. Pero a la vez no la podía dejarla de leerla. Los y las errores se multiplicaban. Por allá y por acá y ¡por qué! Entonces, pensé, no tenía sentido y dejé de leerme. No la entendía, no. Me miré en los espejos y me vi alterado, aterrado, aleteado, con letras desordenados por todas las esquinas. Y me dije al libro, hojeándolo bien fijo a los hojas, “¡Usted tiene un problema lingüístico, señor! ¡Usted ha de tenerlo! ¡Usted!”. Y así fue. El libra me contagiaron y ahora estoy en ferma de lengua Je. “¡Maldita lengua Je!” me puse a gritar, de eses pera da. La lengua Je hacíate habalar, en vez de hablar. Té con vertía en caos, o en todo caso, en asco. Y como un loco empecé a repetir “¡Yo loco jamás! Yo lo coja más!”. Y los espacios, caprichosos, se a cómoda van donde que rían. Con vi naciones posibles del a lengua, cuyo significado significa otro y otra cosas. “¡Me cuyo en vos, libro del otro!” les dije n€tico creyendo que toda vía estaba perdida. Pero el problem siempre podía (and did) a grabarse, indeed! Because las idio+ también, in addition, formando una mezclas, o muchas, de las errores to2, ¡pero por qué! Y pour quoi, disais-je cinco prender, ent regado ala enferm edad, ala lo cura. Je ne veux pas; je ne vous parlerai plus. Y tenté, nueva mente, poner cada letra y espacio en su locus originarium, pero no tú ve su erte. En va no. Y de repento, el libro y mis hojas, yo y sus letras, dejóse de entendérmelos, de escuchar, de ver. Mi en ojo fue destrucción de papel. El vida ya sin libro. La libra ya sin vida. Y calló. Y cayó. Y acá yo; mudo y en lo que sí, do.

(2010)




19 de julio de 2010

▪ Dear Reader...



APISTOLAR



Afectado anónimo:

Nos escribo porque tengo papel y tinta y tiempo. Como verás, el motivo es una excusa. Me escribo porque fui yo quien la maté.

La culpa no fue mía, claro. Tampoco tuya. Fue de ella, la muy sinvergüenza, que iba y venía hasta que […] por última vez a eso de las 6:37 de la tarde.

Tuve que apistolarla […] porque fue lo primero que encontré a mano (y, como sabés, algunas cartas matan... y siempre elogiaron mi puntería). Pero ella me obligó, pese a que me rogó rotundamente que no lo hiciera. Me obligó con su insistencia, con sus pequeños ojos apagados. Yo simplemente accedí, aunque […] Es la verdad, te lo juro.

Le grité que se fuera, que no me atormentara más, que me dejara en paz de una vez por todas, pero vos la conocés bien. Yo la conozco bien. Ella es la que no nos conoce y por eso tuve que apistolarla, al igual que con las anteriores. Porque ellas vienen con tanto apetito, justo cuando más calor hace y […] no tienen perdón de Dios las muy […] una verdadera tortura […] pero no nos conocen, no.

No voy a negarte que ahora, mientras nos escribo estas líneas, me siento un poco culpable, pese a que yo no tengo la culpa, claro que no (ella lo sabe). Pero más la siento culpable a ella. Y a las otras. Siempre me hicieron compañía, pero vos […] No había otra solución. Ni la habrá. Porque siento que cuando me invade una […] Pero jamás inocente. Ella, culpable, siempre.

Por eso me dije ¿por qué voy a tener yo la culpa si ella se cree reina y omnipotente? Yo simplemente le hice ver que el omnipotente soy yo, aunque ellas sean infinitas.

Y entonces… ¡paf! La apistolé. Ya no más zzz. Soy libre.


PD: Espero que tarde mucho en aparecer la próxima mosca.

(2009)





18 de julio de 2010

▪ Timeless Time



TIEMPO SIN TIEMPO


Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti





15 de julio de 2010

▪ All Animals are Equal...



IGUALDAD


Me pidió que transmitiera sus ideas y aquí estoy. No quiere decir mucho en concreto sobre el tema, porque ya se ha hablado y debatido hasta el cansancio y sería innecesario extenderse aún más con argumentos y contraargumentos y demás eternidades tautológicas (en todo caso, pasen por acá). Pero está contento. Porque sabe que llegó la hora de dejar de (¿aparentar?) estar ciegos y aceptar que el mundo gira, que la humanidad evoluciona, que las leyes se reformulan, que la visión humana del mundo se modifica día a día. En fin, llegó la hora de reconocer que todo cambia, absolutamente todo. Claro que, primero, es fundamental tener una mente abierta, porque las cosas además de verlas hay que querer verlas.

Pero no todos pueden aceptar las diferencias. No todos pueden transformar sus creencias y moldearlas. No todos tienen la flexibilidad o tolerancia necesaria para entender lo que escapa a sus rígidas estructuras sociales/divinas. Por eso cree que no hay que culparlos. Y no los culpa, en absoluto. Cada uno a su manera, como pueda, como le hayan enseñado a ver. Y con respeto por los demás.

Pero ¡claro que sí!, dichoso aquél que no prejuzga, que no rechaza, que tolera al resto. Dichoso aquél que es libre y que sabe razonar por sí mismo, aquél que intenta ponerse en el lugar del otro y trata de entenderlo, aquél que no discrimina ni con la palabra ni con el pensamiento. Dichoso aquél que ha logrado desatarse de las viejas cadenas, que ha logrado quitarse el polvo del pasado, que ha logrado escapar de su calabozo. Y al decir eso no está hablando de literatura, no; habla del rencor despiadado y del temor injustificado que ha perdurado tanto tiempo, de esas palabras que se dicen y que hieren, aunque no se pueda ver. Esos calabozos no son de aire. Muy por el contrario, esos calabozos asfixian.

Pero ya está. Ya se de dio un paso más. Estamos un poquito más cerca de la igualdad. Las personas del mismo sexo ya pueden casarse en Argentina. Y no es necesario involucrar las religiones ni hablar de valores, de si está bien o mal. Opinar así sería imprudente. Después de todo, ¿quién está capacitado para juzgar a los demás? No está ni bien, ni mal. Sencillamente está. Es así. Se ve (si se quiere). No es ficción. Es la realidad; es nuestra realidad. Es el mundo en el que vivimos, te guste o no (porque los gustos personales no tienen cabida en un debate serio de derechos).

Y en la vida todo es cuestión de tiempo. Las cosas cambian, seguro que sí, pero no de un día para el otro. El camino es largo, pero se puede transitar. Tarde o temprano lo que está ahí escondido, latente, brilla tanto y con tanta fuerza, que no se lo puede ocultar. Hoy, acá, se dio un paso más. Ahora es sólo cuestión de tiempo: el mundo espera.

(2010)



Ojalá que pronto deje de ser cierta la famosa frase de Orwell:
All animals are equal, but some animals are more equal than others.





24 de junio de 2010

▪ He Closed the Door



Ficaste sozinho, a luz apagou-se,
mas na sombra teus olhos resplandecem enormes.

Carlos Drummond de Andrade



BURNING PARADISE


And so he closed the door behind him and he knew he had had enough. For it wasn’t easy to bear, oh, no, it certainly wasn’t. It was him against the world now (though he knew it had always been so). He had said it; he had burnt paradise, at last. And so he closed the door and, for a moment, time ceased to run. And that moment, oh, that moment allowed for all possibilities, for all terrible things. For all sorts of wild feelings swarmed up inside him — feelings powerful (and painful) enough to dismantle him. Oh, those fears came again, mental turmoil, the ruffled surface of ocean. (Where had he read that?) And so he thought it was over, it was finally over. And so he remembered how she had looked at him in the eye that night. How she had remained silent. How she would not dare blink. And their hatred and contempt. Their disappointment. And he remembered how much he needed those words. Oh, but she wouldn’t budge. She wouldn't say a word. She remained silent and she chose to cry. And so he said it was OK (though it was not). And so he stood up and walked away (though he somehow stayed). And thus he burnt paradise. He closed the door behind him and turned the lights off. Time had come. For he knew he had had enough.

(2010)