"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"
Mostrando entradas con la etiqueta multiplicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta multiplicidad. Mostrar todas las entradas

15 de mayo de 2010

▪ Non-finite me



LA MULTIPLICIDAD DEL SER

Hesse tiene razón: tenemos miles de almas. Estamos configurados de muchas formas distintas. Claro que todas nuestras identidades confluyen en una sola, pero eso no es más que una ilusión de la realidad. Una forma de materializar nuestra compleja naturaleza pluriforme. Somo uno, pero sólo por fuera.

Porque a mí no me vengan con cuentos; es cierto que yo voy a todos lados en el mismo cuerpo. Pero de ninguna manera soy el mismo cuando camino por estas calles que cuando camino por aquellas otras. Mientras camino por acá pienso y siento ciertas cosas totalmente distintas a las que pienso o siento cuando camino por allá. Quizás hasta mi forma de caminar sea distinta.

Soy hijo, pero también soy hermano, amigo, vecino, traductor, dormilón, pensativo, lector y amante de la naturaleza y de la fotografía. Soy muchas cosas a la vez y todas muy distintas. Hay una parte mía que es inteligente, madura, responsable y sumamente tranquila. Y también hay una parte que es muy tonta y torpe, quisquillosa, insegura y algo temerosa.

Y lo más difícil de entender, quizás, es que todas están activas a la vez y todas van creciendo y madurando y transformándose. En mí conviven, se pelean, se abrazan, se aplauden y se reconstruyen todas mis multiplicidades. Y paso a ser otro, constantemente. A tal punto que hoy en día ya no me puedo encasillar en ningún espacio ni denominar con ningún rótulo. Hoy en día soy todo lo que me rodea. Estoy hecho de todo y de todos, hasta de lo que no soy.

No trates de definirme. Yo ya me rendí.

(2010)






7 de enero de 2010

▪ When I Read, I Become Plural



MULTIPLICITY

I like it how I can be different mes at the same time. Today I was me in three different ways. All very different. At the same time. I was me reading her, Mrs. Dalloway. So focused. So absorbed. And then I stopped reading, looked up and talked to my mum and dad and I was me, their son. Completely different. Pure and amusing. And then I resumed my reading and I was with her again, in silence. And I read her, and I learnt her. And then I stopped reading one passage or another and I stood up and I was me, transformed, manifold. (And where the hell had time gone?) The after-reading me, so different, so full, so subtle, so sensible, so her, Mrs. Dalloway, so me, so us, so fused together.

Three times me. Many times me. And all of a sudden they? we? are one again, indivisible. A duplicated past. A different present. A richer self. A plural me.

(2010)