"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"
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8 de agosto de 2010

▪ Linguistic Chaos II



LA TORTUGA

Salí a caminar porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuros. Llegué al parque y me llené los bronquios de aire pura. Los ojos de los árboles se movían a impulso de una brisa fresca y delicado que hacía tintinear además los esqueletos de algunos insectos muertas contra fragmentos de botellas rotos. Me acerqué al lago y vi que una tortuga trataba de avanzar por el barro pugnando por llegar hasta el agua. No la dejé. Su caparazón era duro y su semblante inteligente y serena. Me la llevé para casa, a fin de paliar mi soledad. Cuando llegamos la puse en la bañera y me fui a buscar en la biblioteca un libro de cuentas para leerle. Ella escuchó atento, interrumpiéndome de vez en cuando para pedirme que repitiera alguna frase que le hubiese parecido especialmente hermoso. Luego me dio a entender que tenía hombre y ya me fui nuevamente al lago a buscar alga que le resultara apetecible. Recogí pasto y una planta de ojos verdes oscuras. También junté algún hormiga, por si acaso. De nuevo en casa, fui a llevar las cosas al baño, pero el tortuga no estaba allí. Lo busqué por todas partes, en el ropero, la refrigeradora, entre los sábanos, alfombras, vajillo, estantes, pero no hubo casa, no lo encontré. Entonces me vinieron deseos de ir al baño y los hice, pero cuando tirábamos la cadena comprobaste que el inodoro estaba tapada. Se les ocurrió entonces que the tortuga podía haberse metida allí. ¿Cómo rescatarlos? Salí de casa y caminé hasta encontrar una alcantarilla. Levantéi la tapa y me metisteis ahí. No habían luces. Caminéi. Los pies se me mojarán. Una rata morderói. Yo seguéi. "¡Tortuguéi, tortuguéi!", gritéi. Nodie contestoy. Avancex. Olor del agua no ser como la del lago. "¡Tortugúy, vini morf papit!", insistiti. Ningún resultoti. Expedición fútil.

Salí del cantarillo y en casa me limpí y me preparó cafés. Lo tomés a sorbo corta, mirondo televicián. En sópito ¿qué vemos in pantalla? Tortugot. "¿Cómo foi a parar alá?", le preguntete. Y ella dijome ofri con dichosa contestaçao: "No por Allah: Budapest. Corolarius mediambienst cardinal e input fosforest". A la que je la contesté "bon, but mut canalis et adeus, Manuelita".

"¡Nai, nai!", dictio tort, "eu program mostaza interesting".


"Demostric", pidulare.


Tons turtug bailó, candó, concertare, crobacía y magiares, asta que yo poli me zzz.


Leo Maslíah






20 de julio de 2010

▪ Linguistic Chaos I



Leer con precaución, en especial cuando las letras tomen el control. Jugar con los sonidos. Ésas son las instrucciones para este segundo experimento.


EXPERIMENTO LINGÜÍSTICO FASE II

Terminé de almorzar lo más bien y me senté a leer ese libro que tanto me gustaba. Iba por la mitad. A decir verdad, iba bien, muy bien. Hasta ese día. El proceso fue paulatino. Empecé a leer sin problemas, pero de pronto leí algo en la libro que me hizo detener y releer. “Un error de tipeo”, dije un poco fastidiado. Pero no era uno, era dos. Y seguí leyendo. Y vi que no eran dos, ni tres, ¡era muchísimas error por todos partes! “¡Qué error! ¡Qué horror!”, dije con cuidado, para no olvidarme de pronunciar la hache donde corresponde. Tras leer unas páginas, me di cuenta de que los errores parecían ser sólo de concordancia. El libro estaba plagada de números y géneros disconcordante. Sí, eso creí. Hasta que en la página 309 descubrí un herror de ortografía, y después otro mas, i otro, y oh tro, ¡yo troto! El libro se había vuelto loca. No podía ser, ni estar. Una libro tanto mala escrito, ¡parecía un chiste de mala gusto, mucho! Ya no me gustaba tanto, ya no. Pero a la vez no la podía dejarla de leerla. Los y las errores se multiplicaban. Por allá y por acá y ¡por qué! Entonces, pensé, no tenía sentido y dejé de leerme. No la entendía, no. Me miré en los espejos y me vi alterado, aterrado, aleteado, con letras desordenados por todas las esquinas. Y me dije al libro, hojeándolo bien fijo a los hojas, “¡Usted tiene un problema lingüístico, señor! ¡Usted ha de tenerlo! ¡Usted!”. Y así fue. El libra me contagiaron y ahora estoy en ferma de lengua Je. “¡Maldita lengua Je!” me puse a gritar, de eses pera da. La lengua Je hacíate habalar, en vez de hablar. Té con vertía en caos, o en todo caso, en asco. Y como un loco empecé a repetir “¡Yo loco jamás! Yo lo coja más!”. Y los espacios, caprichosos, se a cómoda van donde que rían. Con vi naciones posibles del a lengua, cuyo significado significa otro y otra cosas. “¡Me cuyo en vos, libro del otro!” les dije n€tico creyendo que toda vía estaba perdida. Pero el problem siempre podía (and did) a grabarse, indeed! Because las idio+ también, in addition, formando una mezclas, o muchas, de las errores to2, ¡pero por qué! Y pour quoi, disais-je cinco prender, ent regado ala enferm edad, ala lo cura. Je ne veux pas; je ne vous parlerai plus. Y tenté, nueva mente, poner cada letra y espacio en su locus originarium, pero no tú ve su erte. En va no. Y de repento, el libro y mis hojas, yo y sus letras, dejóse de entendérmelos, de escuchar, de ver. Mi en ojo fue destrucción de papel. El vida ya sin libro. La libra ya sin vida. Y calló. Y cayó. Y acá yo; mudo y en lo que sí, do.

(2010)




8 de diciembre de 2009

▪ Natural Dislocation



LA FOTO SALIÓ MOVIDA

Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos estan donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para qué. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles.

Historias de cronopios y de famas, Julio Cortázar









7 de diciembre de 2009

▪ The Uncertainty of the Weather (of Bananas!)



TEMPUS DEMENSIS

No lo digo yo solo, ¡eh! Lo dicen todas las señoras (con y sin ruleros) que se pasan horas y horas chusmeando que se la pasan barriendo y/o baldeando las veredas, todos los paseadores de perros (y algunos perros, con la mirada), todos los porteros de los edificios y todos los quiosqueros de los quioscos. Hasta los meteorólogos lo dicen. “¡Qué tiempo loco, che!” No, el de los relojes el cronológico no; hablo/hablan/hablamos del de los astros clima. Bah, los dos son locos. Los tres, si (por favor) se me incluye. Esperemos que (no) llueva al menos del cielo, porque 2x3=llueve (¡la humedad y los héctor pascuales!). Ayer llovió (14°) y hoy hay sol (29°) y a partir de mañana Dios no lo permita seguro que se reitera repite la secuencia ad infinitummm. Amo Detesto ver nubes negras en el cielo y no saber exactamente cuándo se va a largar a llover, porque es incómodo ("me apuro, ¡antes de que se largue!") y no tengo (al menos yo) una cuarta tercera mano libre y dispuesta a llevar el paraguas (ese que tengo roto y que si bien debería comprarme uno nuevo me gusta mucho porque es chiquito y práctico y además me lo regaló hará unos cinco años mi madrina que tanto extraño y que tan rubia era y que ya no está por culpa de las células locas y del tiempo loco, ahora sí, el cronológico). Y de la temperatura, ¡ni hablar! Ni llorar, del calentamiento global. Que sube, que baja, que ondula, que zigzaguea, que se derrite, que tirita de frío, que de golpe, que ¡achiz!, que sí, que no, que la sensación térmica por las nubes. (¡!)

(2009)