"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

31 de julio de 2010

▪ It's an Art, Not a Disaster



ONE ART


The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.


—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.


Elizabeth Bishop




Losing you cannot be a disaster.



26 de julio de 2010

▪ And Here we Go Again...



TODO VUELVE A COMENZAR

De vuelta a la universidad. Último primer día. Nuestro protagonista se sube al colectivo a las 6 am, se sienta y misteriosamente empieza a pensar en el amor, “the right person”, “où est-ce que tu te trouves?” y esas cosas. Pero en seguida, media hora después, vuelve a la realidad cuando el chofer pide a toda la gente que está parada en el pasillo que se corra un pasito para atrás. La gente, claro, protesta y el chofer les dice: “Es que no veo los espejos. Es por su seguridad, no la mía. No puedo manejar así”. Y nuestro protagonista sabe que todos tienen razón, tanto los pasajeros confundidos con ganado como el inocente chofer que nada tiene que ver con la confusión (y eso es lo triste). Y también sabe que de ahora en más esto volverá a repetirse todos los días, como un ritual sagrado. Claro que palabras como las del chofer normalmente entrarían por un oído y saldrían por el otro de inmediato, pero si veinte minutos antes el colectivo tiene que desviarse por un choque feroz que se produjo en la Gaona, inevitablemente esas palabritas van a dar varias vueltas en la cabeza antes de salir por el otro oído. Ah, es que todos tienen razón, en un abrir y cerrar de ojos todo puede cambiar. Uno nunca sabe. No todo depende de uno; no siempre. Y el maldito frío se cuela por la ventana y le hiela la oreja izquierda a nuestro protagonista y no, no lo deja dormir. Saca papel y lapiz y comienza a escribir a oscuras. Finalmente, las cosas suceden. Reencuentro con amigos, alfajores, materias nuevas, horarios revolucionados, mates, pasantías, tareas. Se viene todo encima, como una cascada imposible de frenar. Y se empieza a hablar de fechas, parciales y finales. Y qué materia conviene rendir última. ¿Ya? ¿Tan pronto? De todos modos, nuestro protagonista es optimista. Porque llega a destino y amanece. Buenos augurios, buenos aires. El retorno ya no es eterno, pero una vez más la ciudad lo recibe. Una vez más. La mañana despierta. El sol lo saluda en Buenos Aires y todo vuelve a comenzar.

(2010)






24 de julio de 2010

▪ She Had Nobody to Tell



"I am going to walk to the fountain and back," she said.

For she could stand it no longer. Dr. Holmes might say there was nothing the matter. Far rather would she that he were dead! She could not sit beside him when he stared so and did not see her and made everything terrible; sky and tree, children playing, dragging carts, blowing whistles, falling down; all were terrible. And he would not kill himself; and she could tell no one. "Septimus has been working too hard"—that was all she could say to her own mother. To love makes one solitary, she thought. She could tell nobody, not even Septimus now, and looking back, she saw him sitting in his shabby overcoat alone, on the seat, hunched up, staring. And it was cowardly for a man to say he would kill himself, but Septimus had fought; he was brave; he was not Septimus now. She put on her lace collar. She put on her new hat and he never noticed; and he was happy without her. Nothing could make her happy without him! Nothing! He was selfish. So men are. For he was not ill. Dr. Holmes said there was nothing the matter with him. She spread her hand before her. Look! Her wedding ring slipped—she had grown so thin. It was she who sufferedbut she had nobody to tell.

Mrs. Dalloway, Virginia Woolf






22 de julio de 2010

▪ Absence



SOMETIMES IT FEELS LIKE


Un cuadro sin pintura.
Una casa sin techo.
Un almanaque de 1942.
Una sonrisa a espaldas.
Un niño sin juguetes.
Un cuento sin final.
Un caracol vacío.
Un arcoiris sin colores.
Una flor sin perfume.
Una enfermedad sin cura.
Un universo sin estrellas.
Una persona sin corazón.
Yo sin vos.

(2007)






20 de julio de 2010

▪ Linguistic Chaos I



Leer con precaución, en especial cuando las letras tomen el control. Jugar con los sonidos. Ésas son las instrucciones para este segundo experimento.


EXPERIMENTO LINGÜÍSTICO FASE II

Terminé de almorzar lo más bien y me senté a leer ese libro que tanto me gustaba. Iba por la mitad. A decir verdad, iba bien, muy bien. Hasta ese día. El proceso fue paulatino. Empecé a leer sin problemas, pero de pronto leí algo en la libro que me hizo detener y releer. “Un error de tipeo”, dije un poco fastidiado. Pero no era uno, era dos. Y seguí leyendo. Y vi que no eran dos, ni tres, ¡era muchísimas error por todos partes! “¡Qué error! ¡Qué horror!”, dije con cuidado, para no olvidarme de pronunciar la hache donde corresponde. Tras leer unas páginas, me di cuenta de que los errores parecían ser sólo de concordancia. El libro estaba plagada de números y géneros disconcordante. Sí, eso creí. Hasta que en la página 309 descubrí un herror de ortografía, y después otro mas, i otro, y oh tro, ¡yo troto! El libro se había vuelto loca. No podía ser, ni estar. Una libro tanto mala escrito, ¡parecía un chiste de mala gusto, mucho! Ya no me gustaba tanto, ya no. Pero a la vez no la podía dejarla de leerla. Los y las errores se multiplicaban. Por allá y por acá y ¡por qué! Entonces, pensé, no tenía sentido y dejé de leerme. No la entendía, no. Me miré en los espejos y me vi alterado, aterrado, aleteado, con letras desordenados por todas las esquinas. Y me dije al libro, hojeándolo bien fijo a los hojas, “¡Usted tiene un problema lingüístico, señor! ¡Usted ha de tenerlo! ¡Usted!”. Y así fue. El libra me contagiaron y ahora estoy en ferma de lengua Je. “¡Maldita lengua Je!” me puse a gritar, de eses pera da. La lengua Je hacíate habalar, en vez de hablar. Té con vertía en caos, o en todo caso, en asco. Y como un loco empecé a repetir “¡Yo loco jamás! Yo lo coja más!”. Y los espacios, caprichosos, se a cómoda van donde que rían. Con vi naciones posibles del a lengua, cuyo significado significa otro y otra cosas. “¡Me cuyo en vos, libro del otro!” les dije n€tico creyendo que toda vía estaba perdida. Pero el problem siempre podía (and did) a grabarse, indeed! Because las idio+ también, in addition, formando una mezclas, o muchas, de las errores to2, ¡pero por qué! Y pour quoi, disais-je cinco prender, ent regado ala enferm edad, ala lo cura. Je ne veux pas; je ne vous parlerai plus. Y tenté, nueva mente, poner cada letra y espacio en su locus originarium, pero no tú ve su erte. En va no. Y de repento, el libro y mis hojas, yo y sus letras, dejóse de entendérmelos, de escuchar, de ver. Mi en ojo fue destrucción de papel. El vida ya sin libro. La libra ya sin vida. Y calló. Y cayó. Y acá yo; mudo y en lo que sí, do.

(2010)




19 de julio de 2010

▪ Dear Reader...



APISTOLAR



Afectado anónimo:

Nos escribo porque tengo papel y tinta y tiempo. Como verás, el motivo es una excusa. Me escribo porque fui yo quien la maté.

La culpa no fue mía, claro. Tampoco tuya. Fue de ella, la muy sinvergüenza, que iba y venía hasta que […] por última vez a eso de las 6:37 de la tarde.

Tuve que apistolarla […] porque fue lo primero que encontré a mano (y, como sabés, algunas cartas matan... y siempre elogiaron mi puntería). Pero ella me obligó, pese a que me rogó rotundamente que no lo hiciera. Me obligó con su insistencia, con sus pequeños ojos apagados. Yo simplemente accedí, aunque […] Es la verdad, te lo juro.

Le grité que se fuera, que no me atormentara más, que me dejara en paz de una vez por todas, pero vos la conocés bien. Yo la conozco bien. Ella es la que no nos conoce y por eso tuve que apistolarla, al igual que con las anteriores. Porque ellas vienen con tanto apetito, justo cuando más calor hace y […] no tienen perdón de Dios las muy […] una verdadera tortura […] pero no nos conocen, no.

No voy a negarte que ahora, mientras nos escribo estas líneas, me siento un poco culpable, pese a que yo no tengo la culpa, claro que no (ella lo sabe). Pero más la siento culpable a ella. Y a las otras. Siempre me hicieron compañía, pero vos […] No había otra solución. Ni la habrá. Porque siento que cuando me invade una […] Pero jamás inocente. Ella, culpable, siempre.

Por eso me dije ¿por qué voy a tener yo la culpa si ella se cree reina y omnipotente? Yo simplemente le hice ver que el omnipotente soy yo, aunque ellas sean infinitas.

Y entonces… ¡paf! La apistolé. Ya no más zzz. Soy libre.


PD: Espero que tarde mucho en aparecer la próxima mosca.

(2009)





18 de julio de 2010

▪ Timeless Time



TIEMPO SIN TIEMPO


Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti





15 de julio de 2010

▪ All Animals are Equal...



IGUALDAD


Me pidió que transmitiera sus ideas y aquí estoy. No quiere decir mucho en concreto sobre el tema, porque ya se ha hablado y debatido hasta el cansancio y sería innecesario extenderse aún más con argumentos y contraargumentos y demás eternidades tautológicas (en todo caso, pasen por acá). Pero está contento. Porque sabe que llegó la hora de dejar de (¿aparentar?) estar ciegos y aceptar que el mundo gira, que la humanidad evoluciona, que las leyes se reformulan, que la visión humana del mundo se modifica día a día. En fin, llegó la hora de reconocer que todo cambia, absolutamente todo. Claro que, primero, es fundamental tener una mente abierta, porque las cosas además de verlas hay que querer verlas.

Pero no todos pueden aceptar las diferencias. No todos pueden transformar sus creencias y moldearlas. No todos tienen la flexibilidad o tolerancia necesaria para entender lo que escapa a sus rígidas estructuras sociales/divinas. Por eso cree que no hay que culparlos. Y no los culpa, en absoluto. Cada uno a su manera, como pueda, como le hayan enseñado a ver. Y con respeto por los demás.

Pero ¡claro que sí!, dichoso aquél que no prejuzga, que no rechaza, que tolera al resto. Dichoso aquél que es libre y que sabe razonar por sí mismo, aquél que intenta ponerse en el lugar del otro y trata de entenderlo, aquél que no discrimina ni con la palabra ni con el pensamiento. Dichoso aquél que ha logrado desatarse de las viejas cadenas, que ha logrado quitarse el polvo del pasado, que ha logrado escapar de su calabozo. Y al decir eso no está hablando de literatura, no; habla del rencor despiadado y del temor injustificado que ha perdurado tanto tiempo, de esas palabras que se dicen y que hieren, aunque no se pueda ver. Esos calabozos no son de aire. Muy por el contrario, esos calabozos asfixian.

Pero ya está. Ya se de dio un paso más. Estamos un poquito más cerca de la igualdad. Las personas del mismo sexo ya pueden casarse en Argentina. Y no es necesario involucrar las religiones ni hablar de valores, de si está bien o mal. Opinar así sería imprudente. Después de todo, ¿quién está capacitado para juzgar a los demás? No está ni bien, ni mal. Sencillamente está. Es así. Se ve (si se quiere). No es ficción. Es la realidad; es nuestra realidad. Es el mundo en el que vivimos, te guste o no (porque los gustos personales no tienen cabida en un debate serio de derechos).

Y en la vida todo es cuestión de tiempo. Las cosas cambian, seguro que sí, pero no de un día para el otro. El camino es largo, pero se puede transitar. Tarde o temprano lo que está ahí escondido, latente, brilla tanto y con tanta fuerza, que no se lo puede ocultar. Hoy, acá, se dio un paso más. Ahora es sólo cuestión de tiempo: el mundo espera.

(2010)



Ojalá que pronto deje de ser cierta la famosa frase de Orwell:
All animals are equal, but some animals are more equal than others.





24 de junio de 2010

▪ He Closed the Door



Ficaste sozinho, a luz apagou-se,
mas na sombra teus olhos resplandecem enormes.

Carlos Drummond de Andrade



BURNING PARADISE


And so he closed the door behind him and he knew he had had enough. For it wasn’t easy to bear, oh, no, it certainly wasn’t. It was him against the world now (though he knew it had always been so). He had said it; he had burnt paradise, at last. And so he closed the door and, for a moment, time ceased to run. And that moment, oh, that moment allowed for all possibilities, for all terrible things. For all sorts of wild feelings swarmed up inside him — feelings powerful (and painful) enough to dismantle him. Oh, those fears came again, mental turmoil, the ruffled surface of ocean. (Where had he read that?) And so he thought it was over, it was finally over. And so he remembered how she had looked at him in the eye that night. How she had remained silent. How she would not dare blink. And their hatred and contempt. Their disappointment. And he remembered how much he needed those words. Oh, but she wouldn’t budge. She wouldn't say a word. She remained silent and she chose to cry. And so he said it was OK (though it was not). And so he stood up and walked away (though he somehow stayed). And thus he burnt paradise. He closed the door behind him and turned the lights off. Time had come. For he knew he had had enough.

(2010)




16 de junio de 2010

▪ I See You



I’m sitting across from you and dreaming of the things I’d do. For fear of what you might do, I say nothing but stare at you. Truth be told, my problems solved. You mean the world to me, but you’ll never know. And I’m waiting, I’m hating everyone. Could it be you fell for me? How would I know? You never knew me at all, but I see you. But
I see you. I’m standing across from you. I’ve dreamt alone, now dreams won’t do. But I see you.

I see you, Mika




26 de mayo de 2010

▪ Answer these Questions



¿Una forma para las nubes? De caballo en pleno salto.

¿Un ingrediente fundamental en la vida? La locura, pero no hay que tener miedo, porque es mejor así.

¿Un capítulo de “El principito”? El XXI, por supuesto.

¿Algo que te guste? Mirar el cielo estrellado en silencio con el zonzo deseo (siempre latente) de ver una estrella fugaz.

¿Algo que te dé miedo? No tener la suerte de Amélie o no lograr nunca domesticar ni a un zorro.

¿Algo que te haga sonreír? Poder ver mi aura. Es verde.

¿Algo para hacer en las vacaciones? Dormir espontáneamente y despertar sin saber exactamente cuánto tiempo pasó. Deshacer(me d)el tiempo.

¿Una palabra del pasado? Misantropía.

¿Una palabra del presente? Antropofanía.

¿Una utopía? Poder comunicarme en todos los idiomas. Y cuando digo todos, digo todos. Y cuando digo idiomas, incluyo hasta el silencio.

¿El peor regalo del mundo? Un reloj de arena gigante que contenga toooda la arena del desierto del Sahara. Lo que equivaldría casi casi a la eternidad.

¿Un recuerdo? Cuando mi nona venía del fondo esas tardes de verano con un pichoncito en las manos.

¿Una lección? When you change the way you see things, that's when things change.

(2009)





23 de mayo de 2010

▪ Saving Lives



Heaven's gates won't open up for me
With these broken wings I'm fallin'
And all I see is you

These city walls ain't got no love for me
I'm on the ledge of the eighteenth story
And oh I scream for you

Show me what it's like
To be the last one standing
And teach me wrong from right
And I'll show you what I can be

And say it for me, say it to me
And I'll leave this life behind me
Say it if it's worth saving me

Savin' Me, Nickelback






15 de mayo de 2010

▪ Non-finite me



LA MULTIPLICIDAD DEL SER

Hesse tiene razón: tenemos miles de almas. Estamos configurados de muchas formas distintas. Claro que todas nuestras identidades confluyen en una sola, pero eso no es más que una ilusión de la realidad. Una forma de materializar nuestra compleja naturaleza pluriforme. Somo uno, pero sólo por fuera.

Porque a mí no me vengan con cuentos; es cierto que yo voy a todos lados en el mismo cuerpo. Pero de ninguna manera soy el mismo cuando camino por estas calles que cuando camino por aquellas otras. Mientras camino por acá pienso y siento ciertas cosas totalmente distintas a las que pienso o siento cuando camino por allá. Quizás hasta mi forma de caminar sea distinta.

Soy hijo, pero también soy hermano, amigo, vecino, traductor, dormilón, pensativo, lector y amante de la naturaleza y de la fotografía. Soy muchas cosas a la vez y todas muy distintas. Hay una parte mía que es inteligente, madura, responsable y sumamente tranquila. Y también hay una parte que es muy tonta y torpe, quisquillosa, insegura y algo temerosa.

Y lo más difícil de entender, quizás, es que todas están activas a la vez y todas van creciendo y madurando y transformándose. En mí conviven, se pelean, se abrazan, se aplauden y se reconstruyen todas mis multiplicidades. Y paso a ser otro, constantemente. A tal punto que hoy en día ya no me puedo encasillar en ningún espacio ni denominar con ningún rótulo. Hoy en día soy todo lo que me rodea. Estoy hecho de todo y de todos, hasta de lo que no soy.

No trates de definirme. Yo ya me rendí.

(2010)






4 de mayo de 2010

▪ Time is Everywhere



TEMPORALIDAD

Triste realidad: nadie está libre, el tiempo nos abarca a todos, ya no hay que correr más en vano, ahí está, atrás de nosotros y delante también, la memoria ya no se vuelve amarilla, es una ilusión, ya no está, ya no.

Hoy me encontré con alguien que no veía desde que tenía ocho años… y ciertamente ya no tiene ocho años. Ahora es alta, morocha, abogada y sonríe todo el tiempo. (Pero me digo ¿cómo es posible ser abogado a los ocho años? Y entonces me recuerdo que tiene veintidós recién cumplidos, aunque ayer tenía ocho y dos trenzas rubias, lo juro.) Me resulta sorprendente encontrarme con todo eso de golpe, de un día para el otro. Es decir, el tiempo transcurrió, lo sé, pero transcurrió ajeno a mí. Entonces en mi mente en mi mundo, ella tiene ocho años y de ahí pasa a tener veintidós, de golpe, así no más, pero no tiene ni jamás téndrá (he aquí lo atroz) nueve, diez, quince, veinte años. Jamás sabré tampoco todo lo que se esconde en ese tiempo invisible que no me pertenece, que no lo formo, que no me existe (ya ni sé cómo expresarlo).

Eso es: Le temps perdu n’est pas perdu; c’est invisible pour les autres! Y esto, atrozmente multiplicado por todas las demás personas que tampoco vi desde que tenía ocho años. Son vidas enteras que existen y existieron a la par, invisibles. Misterioso Milagroso tiempo, ajeno a todos (nadie lo sabe) y parte de todos a la vez, que hoy nos hace ser lo que somos, dejando de ser lo que ya fuimos.

(2010)






10 de abril de 2010

▪ Where do I Belong?



Armanda me miró con ternura a los ojos, con la sombría mirada que tan repentinamente solía aparecer en ella. ¡Ojos magníficos, terribles! Lentamente, eligiendo una a una las palabras y colocándolas con cuidado, dijo... en voz tan baja, que tuve que esforzarme para oírlo:

—Te diré hoy una cosa, algo que sé hace tiempo, y tú también lo sabes ya, pero quizá no te lo has dicho a ti mismo todavía. Ahora te digo lo que sé acerca de ti y de mí y de nuestra suerte. Tú, Harry, has sido un artista y un pensador, un hombre lleno de alegría y de optimismo, siempre tras la huella de lo grande y de lo eterno, nunca satisfecho con lo bonito y lo minúsculo, pero cuanto más te ha despertado la vida y te ha conducido hacia ti mismo, más ha ido aumentando tu miseria y tanto más hondamente te has sumido hasta el cuello en pesares, miedo y desesperanza, y todo lo que tú en otro tiempo has conocido, amado y venerado como hermoso y santo, toda tu antigua fe en los hombres y en nuestro alto destino, no ha podido ayudarte, ha perdido su valor y se ha hecho añicos. Tu fe ya no tenía aire para respirar. Y la asfixia es una muerte muy dura. ¿Es exacto Harry? ¿Es ésta tu suerte?

Yo asentía y asentía...

—Llevabas dentro de ti una imagen de la vida, estabas dispuesto a hechos, a sufrimientos y a sacrificios, y entonces fuiste notando poco a poco que el mundo no exigía de ti hechos ningunos, ni sacrificios, ni nada de eso, que la vida no es una epopeya con figuras de héroes y cosas por el estilo (…) ¡Y a mí me ha ocurrido exactamente lo mismo, amigo mío!

“Yo era una muchacha de buenas disposiciones y destinada a vivir con arreglo a un elevado modelo, a tener para conmigo grandes exigencias, a cumplir dignos cometidos.

“Podía tomar sobre mí un gran papel, ser la mujer de un rey, la querida de un revolucionario, la hermana de un genio, la madre de un mártir. Y la vida no me ha permitido más que llegar a ser una cortesana de mediano buen gusto; ¡ya esto solo se ha hecho bastante difícil! Así me ha sucedido. Estuve una temporada inconsolable, y durante mucho tiempo busqué en mí la culpa. La vida, pensé, ha de tener al fin razón siempre; y si la vida se burlaba de mis hermosos sueños, habrán sido necios mis sueños, decía yo, y no habrán tenido razón. Pero esta consideración no servía de nada absolutamente. Y como yo tenía buenos ojos, y buenos oídos y era además un tanto curiosa, me fijé con todo interés en la llamada vida, en mis vecinos y en mis amistades, medio centenar largo de personas y de destinos, y entonces vi, Harry, que mis sueños habían tenido razón, mil veces razón, lo mismo que los tuyos. Pero la vida, la realidad, no la tenía. Que una mujer de mi especie no tuviera otra opción que envejecer pobre y absurdamente junto a una máquina de escribir al servicio de un gana-dineros, o casarse con uno de estos gana-dineros por su posición, o si no, convertirse en una especie de meretriz, eso era tan poco justo como que un hombre como tú tenga, solitario, receloso y desesperado, que echar mano de la navaja de afeitar. En mí era la miseria quizá más material y moral; en ti, más espiritual; la senda era la misma. ¿Crees que no soy capaz de comprender tu terror ante el fox-trot, tu repugnancia hacia los bares y los locales de baile, tu resistencia contra la música de jazz y todas estas cosas? Demasiado bien lo comprendo, y lo mismo tu aversión a la política, tu tristeza por la palabrería y el irresponsable hacer que hacemos de los partidos y de la Prensa, tu desesperación por la guerra, por la pasada y por la venidera, por la manera cómo hoy se piensa, se lee, se construye, se hace música, se celebran fiestas, se promueve la cultura.

Tienes razón, lobo estepario, mil veces razón, y sin embargo, has de sucumbir. Para este mundo sencillo de hoy, cómodo y satisfecho con tan poco, eres tú demasiado exigiente y hambriento; el mundo te rechaza, tienes para él una dimensión de más.

El lobo estepario, Hermann Hesse



2 de abril de 2010

▪ Broken-hearted



ROSSO DI SERA...

Es una sensación de mierda enterarte que el novio de tu hermana la dejó, sobre todo cuando ella te vino a pedir un rato antes que la ayudes a ponerse una cadenita y se vistió re linda porque venía él y tus papás le habían comprado una rosca de pascua para su familia y el otro viene para decirle que basta. Y encima un viernes lluvioso. Eso es no tener tacto y me da soberanamente por las pelotas.

Y el chabón pone la excusa de que reapareció una chica de antes, lo cual confirma su carencia de tacto y además me hace pensar que es un boludo importante. Y la verdad me pone muy contento que vuelvas a tu pasado, y ojalá que ahí te entierres que de ahí no salgas hasta que aprendas todo lo que no aprendiste en su momento. Creeme que lo más valioso no lo aprendiste, o de lo contrario no harías sufrir a otras personas.

Al menos ya no llueve. De hecho, acabo de sacarle una foto al cielo, justo cuando el sol se ponía. No creo que la foto capture realmente la belleza del momento, pero de todos modos tenía que sacarla. Porque ver el cielo así me trajo a la memoria una frase que siempre escuchaba de chiquito. Rosso di sera, buon tempo si spera. Y espero que así sea, en todo sentido, y en especial para ella.

(2010)






1 de abril de 2010

▪ How you Make me Feel



SI LAS PLÉNDORAS CANTAN…

Si las pléndoras cantan, un sinfín de bemoles y frazas se elevan. Es entonces cuando desaparecen los filimentos del tiempo y los crucios del espacio. Cuando ya no importan las infelicias ni los hámbanos. Cuando tus granfacias circundan mi ser. Cuando me vuelvo un lúnfamo y pierdo la noción del dimufio. Cuando tu hellebecía reina triunfal y no hay nada que pueda destramarme.

Las pluvias se ríen, claro, porque no entienden. Pero las glancias, en cambio, forman una red de nipacios foraces que, junto a mis dericciones, llegan a tus oídos y se himpulan. En ese momento, me ves y blaman tus críes, emulan los tucios, y decidimos traspozarnos hasta que los relojes se cansen de tiforar.

Al culminar las intermelaciones, nos miramos y se suspiran los cofios intermitentes, hasta que son devorados por un glufo soñofórico, y todo se desconstruye en rememorios y se aplaca despacio y profundo y dejamos que el día termine sin ningún apuro.

Ya floreció.

(2009)