"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

6 de agosto de 2010

▪ Utter Bliss (albeit Winter)



WINTER CAN BE NICE

All of a sudden, it’s Friday! The end of the week. And it’s been a quiet day at college, a lovely sunny day in winter. Not that cold. In fact, I can smell spring arriving slowly. My favourite season. And love, perhaps, as well. And I’m very excited about finally getting to learn Argentine Sign Language. I practise it every morning and now I want my thesis to be about it. And today I also helped a man find a bus stop. He was very grateful. It felt good. And I wore this shirt for the first time. New things seem to spring up everywhere. A new pair of gloves. Oh, yes, I have the feeling the future is smiling at me. I smile at people and they can't help smiling back at me; no, they can't. Out of the blue, the possibility of going to Canada for some months next year is starting to materialize. Mastering French may no longer be a dream. And now I can say that this end I've been worried about is not just an end. Now this end is starting to look like the beginning of something else, something vaster. Everything is fresh, new, flourishing (albeit winter). And I have to say I like it. I definitely do.

(2010)







3 de agosto de 2010

▪ If I was a Statue... II



Nombre de la persona que contesta: Sebastián
Edad de la persona: 20 años
Vínculo con respecto al orientado/a: amigo virtual


1. Si me imaginaras como una estatua, ¿de qué material sería y por qué? De cobre, por el color de tu pelo y porque me parece un metal noble.

2. ¿En qué posición la pondrías y por qué? Hmm… Entre sentado y una actitud de avanzar, como si estuvieras levantándote. Porque estás en una etapa importante de la vida en la que hay que avanzar y dejar cosas atrás, para abrirse a muchas otras.

3. ¿Qué tendría en las manos y por qué? Un libro.

4. ¿Qué título le pondrías y por qué? “El príncipe feliz”, por el personaje del cuento de Oscar Wilde, que era feliz encerrado en el reino, pero cuando murió, lo hicieron estatua y lo pusieron afuera del reino. Así vio cómo era el mundo de verdad, y tenía un corazón muy puro que lo hizo ver y comprender el sufrimiento de los demás y lo ayudó. Vos tenés mucho de ese personaje, la ternura, la bondad y la ingenuidad de no conocer ciertas cosas del “mundo real” también… Pero igual que el príncipe, cuando las conozca va a hacer cosas para cambiarlas.

5. ¿Dónde la pondrías y por qué? En un parque muy lindo con muchos árboles y fuentes.

6. Si la estatua cobrara vida, ¿a dónde iría y por qué? Caminaría entre la gente, vería lo que hacen y se involucraría entre ellos hasta ser uno más.

7. Si me imaginaras en alguna actividad u ocupación contraria a mí, ¿cuál sería y por qué? Esta pregunta es medio rara… Te creo capaz de hacer cualquier actividad. Bueno, capaz que algún deporte en específico no, jajaja… Sería eso.

(2006)






2 de agosto de 2010

▪ If I was a Statue... I



Nombre de la persona que contesta: Analía
Edad de la persona: 17
Vínculo con respecto al orientado/a: amiga, compañera


1. Si me imaginaras como una estatua, ¿de qué material sería y por qué? Cerámica. Necesita del cuidado, ya que puede adoptar o tomar formas bellas pero también romperse.

2. ¿En qué posición la pondrías y por qué?
Mirando al cielo porque está en búsqueda de algo. Es misterioso.


3. ¿Qué tendría en las manos y por qué?
Unos vinoculares y una lapicera porque quiere anotar todo lo que observa y piensa.


4. ¿Qué título le pondrías y por qué?
“Lo que anhelo en el silencio”, porque para expresarse no es imprescindible el habla. Una mirada dice mucho.


5. ¿Dónde la pondrías y por qué?
En una placita de algún pueblo, para estar en tranquilidad rodeado de poca gente pero buena.


6. Si la estatua cobrara vida, ¿a dónde iría y por qué?
Iría a Londres, porque fue hecha ahí.


7. Si me imaginaras en alguna actividad u ocupación contraria a mí, ¿cuál sería y por qué?
Sería RR.PP. o profesor de educación física, porque es muy tímido y no le gusta el deporte.


(2006)





31 de julio de 2010

▪ It's an Art, Not a Disaster



ONE ART


The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.


—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.


Elizabeth Bishop




Losing you cannot be a disaster.



26 de julio de 2010

▪ And Here we Go Again...



TODO VUELVE A COMENZAR

De vuelta a la universidad. Último primer día. Nuestro protagonista se sube al colectivo a las 6 am, se sienta y misteriosamente empieza a pensar en el amor, “the right person”, “où est-ce que tu te trouves?” y esas cosas. Pero en seguida, media hora después, vuelve a la realidad cuando el chofer pide a toda la gente que está parada en el pasillo que se corra un pasito para atrás. La gente, claro, protesta y el chofer les dice: “Es que no veo los espejos. Es por su seguridad, no la mía. No puedo manejar así”. Y nuestro protagonista sabe que todos tienen razón, tanto los pasajeros confundidos con ganado como el inocente chofer que nada tiene que ver con la confusión (y eso es lo triste). Y también sabe que de ahora en más esto volverá a repetirse todos los días, como un ritual sagrado. Claro que palabras como las del chofer normalmente entrarían por un oído y saldrían por el otro de inmediato, pero si veinte minutos antes el colectivo tiene que desviarse por un choque feroz que se produjo en la Gaona, inevitablemente esas palabritas van a dar varias vueltas en la cabeza antes de salir por el otro oído. Ah, es que todos tienen razón, en un abrir y cerrar de ojos todo puede cambiar. Uno nunca sabe. No todo depende de uno; no siempre. Y el maldito frío se cuela por la ventana y le hiela la oreja izquierda a nuestro protagonista y no, no lo deja dormir. Saca papel y lapiz y comienza a escribir a oscuras. Finalmente, las cosas suceden. Reencuentro con amigos, alfajores, materias nuevas, horarios revolucionados, mates, pasantías, tareas. Se viene todo encima, como una cascada imposible de frenar. Y se empieza a hablar de fechas, parciales y finales. Y qué materia conviene rendir última. ¿Ya? ¿Tan pronto? De todos modos, nuestro protagonista es optimista. Porque llega a destino y amanece. Buenos augurios, buenos aires. El retorno ya no es eterno, pero una vez más la ciudad lo recibe. Una vez más. La mañana despierta. El sol lo saluda en Buenos Aires y todo vuelve a comenzar.

(2010)






24 de julio de 2010

▪ She Had Nobody to Tell



"I am going to walk to the fountain and back," she said.

For she could stand it no longer. Dr. Holmes might say there was nothing the matter. Far rather would she that he were dead! She could not sit beside him when he stared so and did not see her and made everything terrible; sky and tree, children playing, dragging carts, blowing whistles, falling down; all were terrible. And he would not kill himself; and she could tell no one. "Septimus has been working too hard"—that was all she could say to her own mother. To love makes one solitary, she thought. She could tell nobody, not even Septimus now, and looking back, she saw him sitting in his shabby overcoat alone, on the seat, hunched up, staring. And it was cowardly for a man to say he would kill himself, but Septimus had fought; he was brave; he was not Septimus now. She put on her lace collar. She put on her new hat and he never noticed; and he was happy without her. Nothing could make her happy without him! Nothing! He was selfish. So men are. For he was not ill. Dr. Holmes said there was nothing the matter with him. She spread her hand before her. Look! Her wedding ring slipped—she had grown so thin. It was she who sufferedbut she had nobody to tell.

Mrs. Dalloway, Virginia Woolf






22 de julio de 2010

▪ Absence



SOMETIMES IT FEELS LIKE


Un cuadro sin pintura.
Una casa sin techo.
Un almanaque de 1942.
Una sonrisa a espaldas.
Un niño sin juguetes.
Un cuento sin final.
Un caracol vacío.
Un arcoiris sin colores.
Una flor sin perfume.
Una enfermedad sin cura.
Un universo sin estrellas.
Una persona sin corazón.
Yo sin vos.

(2007)






20 de julio de 2010

▪ Linguistic Chaos I



Leer con precaución, en especial cuando las letras tomen el control. Jugar con los sonidos. Ésas son las instrucciones para este segundo experimento.


EXPERIMENTO LINGÜÍSTICO FASE II

Terminé de almorzar lo más bien y me senté a leer ese libro que tanto me gustaba. Iba por la mitad. A decir verdad, iba bien, muy bien. Hasta ese día. El proceso fue paulatino. Empecé a leer sin problemas, pero de pronto leí algo en la libro que me hizo detener y releer. “Un error de tipeo”, dije un poco fastidiado. Pero no era uno, era dos. Y seguí leyendo. Y vi que no eran dos, ni tres, ¡era muchísimas error por todos partes! “¡Qué error! ¡Qué horror!”, dije con cuidado, para no olvidarme de pronunciar la hache donde corresponde. Tras leer unas páginas, me di cuenta de que los errores parecían ser sólo de concordancia. El libro estaba plagada de números y géneros disconcordante. Sí, eso creí. Hasta que en la página 309 descubrí un herror de ortografía, y después otro mas, i otro, y oh tro, ¡yo troto! El libro se había vuelto loca. No podía ser, ni estar. Una libro tanto mala escrito, ¡parecía un chiste de mala gusto, mucho! Ya no me gustaba tanto, ya no. Pero a la vez no la podía dejarla de leerla. Los y las errores se multiplicaban. Por allá y por acá y ¡por qué! Entonces, pensé, no tenía sentido y dejé de leerme. No la entendía, no. Me miré en los espejos y me vi alterado, aterrado, aleteado, con letras desordenados por todas las esquinas. Y me dije al libro, hojeándolo bien fijo a los hojas, “¡Usted tiene un problema lingüístico, señor! ¡Usted ha de tenerlo! ¡Usted!”. Y así fue. El libra me contagiaron y ahora estoy en ferma de lengua Je. “¡Maldita lengua Je!” me puse a gritar, de eses pera da. La lengua Je hacíate habalar, en vez de hablar. Té con vertía en caos, o en todo caso, en asco. Y como un loco empecé a repetir “¡Yo loco jamás! Yo lo coja más!”. Y los espacios, caprichosos, se a cómoda van donde que rían. Con vi naciones posibles del a lengua, cuyo significado significa otro y otra cosas. “¡Me cuyo en vos, libro del otro!” les dije n€tico creyendo que toda vía estaba perdida. Pero el problem siempre podía (and did) a grabarse, indeed! Because las idio+ también, in addition, formando una mezclas, o muchas, de las errores to2, ¡pero por qué! Y pour quoi, disais-je cinco prender, ent regado ala enferm edad, ala lo cura. Je ne veux pas; je ne vous parlerai plus. Y tenté, nueva mente, poner cada letra y espacio en su locus originarium, pero no tú ve su erte. En va no. Y de repento, el libro y mis hojas, yo y sus letras, dejóse de entendérmelos, de escuchar, de ver. Mi en ojo fue destrucción de papel. El vida ya sin libro. La libra ya sin vida. Y calló. Y cayó. Y acá yo; mudo y en lo que sí, do.

(2010)




19 de julio de 2010

▪ Dear Reader...



APISTOLAR



Afectado anónimo:

Nos escribo porque tengo papel y tinta y tiempo. Como verás, el motivo es una excusa. Me escribo porque fui yo quien la maté.

La culpa no fue mía, claro. Tampoco tuya. Fue de ella, la muy sinvergüenza, que iba y venía hasta que […] por última vez a eso de las 6:37 de la tarde.

Tuve que apistolarla […] porque fue lo primero que encontré a mano (y, como sabés, algunas cartas matan... y siempre elogiaron mi puntería). Pero ella me obligó, pese a que me rogó rotundamente que no lo hiciera. Me obligó con su insistencia, con sus pequeños ojos apagados. Yo simplemente accedí, aunque […] Es la verdad, te lo juro.

Le grité que se fuera, que no me atormentara más, que me dejara en paz de una vez por todas, pero vos la conocés bien. Yo la conozco bien. Ella es la que no nos conoce y por eso tuve que apistolarla, al igual que con las anteriores. Porque ellas vienen con tanto apetito, justo cuando más calor hace y […] no tienen perdón de Dios las muy […] una verdadera tortura […] pero no nos conocen, no.

No voy a negarte que ahora, mientras nos escribo estas líneas, me siento un poco culpable, pese a que yo no tengo la culpa, claro que no (ella lo sabe). Pero más la siento culpable a ella. Y a las otras. Siempre me hicieron compañía, pero vos […] No había otra solución. Ni la habrá. Porque siento que cuando me invade una […] Pero jamás inocente. Ella, culpable, siempre.

Por eso me dije ¿por qué voy a tener yo la culpa si ella se cree reina y omnipotente? Yo simplemente le hice ver que el omnipotente soy yo, aunque ellas sean infinitas.

Y entonces… ¡paf! La apistolé. Ya no más zzz. Soy libre.


PD: Espero que tarde mucho en aparecer la próxima mosca.

(2009)





18 de julio de 2010

▪ Timeless Time



TIEMPO SIN TIEMPO


Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti





15 de julio de 2010

▪ All Animals are Equal...



IGUALDAD


Me pidió que transmitiera sus ideas y aquí estoy. No quiere decir mucho en concreto sobre el tema, porque ya se ha hablado y debatido hasta el cansancio y sería innecesario extenderse aún más con argumentos y contraargumentos y demás eternidades tautológicas (en todo caso, pasen por acá). Pero está contento. Porque sabe que llegó la hora de dejar de (¿aparentar?) estar ciegos y aceptar que el mundo gira, que la humanidad evoluciona, que las leyes se reformulan, que la visión humana del mundo se modifica día a día. En fin, llegó la hora de reconocer que todo cambia, absolutamente todo. Claro que, primero, es fundamental tener una mente abierta, porque las cosas además de verlas hay que querer verlas.

Pero no todos pueden aceptar las diferencias. No todos pueden transformar sus creencias y moldearlas. No todos tienen la flexibilidad o tolerancia necesaria para entender lo que escapa a sus rígidas estructuras sociales/divinas. Por eso cree que no hay que culparlos. Y no los culpa, en absoluto. Cada uno a su manera, como pueda, como le hayan enseñado a ver. Y con respeto por los demás.

Pero ¡claro que sí!, dichoso aquél que no prejuzga, que no rechaza, que tolera al resto. Dichoso aquél que es libre y que sabe razonar por sí mismo, aquél que intenta ponerse en el lugar del otro y trata de entenderlo, aquél que no discrimina ni con la palabra ni con el pensamiento. Dichoso aquél que ha logrado desatarse de las viejas cadenas, que ha logrado quitarse el polvo del pasado, que ha logrado escapar de su calabozo. Y al decir eso no está hablando de literatura, no; habla del rencor despiadado y del temor injustificado que ha perdurado tanto tiempo, de esas palabras que se dicen y que hieren, aunque no se pueda ver. Esos calabozos no son de aire. Muy por el contrario, esos calabozos asfixian.

Pero ya está. Ya se de dio un paso más. Estamos un poquito más cerca de la igualdad. Las personas del mismo sexo ya pueden casarse en Argentina. Y no es necesario involucrar las religiones ni hablar de valores, de si está bien o mal. Opinar así sería imprudente. Después de todo, ¿quién está capacitado para juzgar a los demás? No está ni bien, ni mal. Sencillamente está. Es así. Se ve (si se quiere). No es ficción. Es la realidad; es nuestra realidad. Es el mundo en el que vivimos, te guste o no (porque los gustos personales no tienen cabida en un debate serio de derechos).

Y en la vida todo es cuestión de tiempo. Las cosas cambian, seguro que sí, pero no de un día para el otro. El camino es largo, pero se puede transitar. Tarde o temprano lo que está ahí escondido, latente, brilla tanto y con tanta fuerza, que no se lo puede ocultar. Hoy, acá, se dio un paso más. Ahora es sólo cuestión de tiempo: el mundo espera.

(2010)



Ojalá que pronto deje de ser cierta la famosa frase de Orwell:
All animals are equal, but some animals are more equal than others.





24 de junio de 2010

▪ He Closed the Door



Ficaste sozinho, a luz apagou-se,
mas na sombra teus olhos resplandecem enormes.

Carlos Drummond de Andrade



BURNING PARADISE


And so he closed the door behind him and he knew he had had enough. For it wasn’t easy to bear, oh, no, it certainly wasn’t. It was him against the world now (though he knew it had always been so). He had said it; he had burnt paradise, at last. And so he closed the door and, for a moment, time ceased to run. And that moment, oh, that moment allowed for all possibilities, for all terrible things. For all sorts of wild feelings swarmed up inside him — feelings powerful (and painful) enough to dismantle him. Oh, those fears came again, mental turmoil, the ruffled surface of ocean. (Where had he read that?) And so he thought it was over, it was finally over. And so he remembered how she had looked at him in the eye that night. How she had remained silent. How she would not dare blink. And their hatred and contempt. Their disappointment. And he remembered how much he needed those words. Oh, but she wouldn’t budge. She wouldn't say a word. She remained silent and she chose to cry. And so he said it was OK (though it was not). And so he stood up and walked away (though he somehow stayed). And thus he burnt paradise. He closed the door behind him and turned the lights off. Time had come. For he knew he had had enough.

(2010)




16 de junio de 2010

▪ I See You



I’m sitting across from you and dreaming of the things I’d do. For fear of what you might do, I say nothing but stare at you. Truth be told, my problems solved. You mean the world to me, but you’ll never know. And I’m waiting, I’m hating everyone. Could it be you fell for me? How would I know? You never knew me at all, but I see you. But
I see you. I’m standing across from you. I’ve dreamt alone, now dreams won’t do. But I see you.

I see you, Mika




26 de mayo de 2010

▪ Answer these Questions



¿Una forma para las nubes? De caballo en pleno salto.

¿Un ingrediente fundamental en la vida? La locura, pero no hay que tener miedo, porque es mejor así.

¿Un capítulo de “El principito”? El XXI, por supuesto.

¿Algo que te guste? Mirar el cielo estrellado en silencio con el zonzo deseo (siempre latente) de ver una estrella fugaz.

¿Algo que te dé miedo? No tener la suerte de Amélie o no lograr nunca domesticar ni a un zorro.

¿Algo que te haga sonreír? Poder ver mi aura. Es verde.

¿Algo para hacer en las vacaciones? Dormir espontáneamente y despertar sin saber exactamente cuánto tiempo pasó. Deshacer(me d)el tiempo.

¿Una palabra del pasado? Misantropía.

¿Una palabra del presente? Antropofanía.

¿Una utopía? Poder comunicarme en todos los idiomas. Y cuando digo todos, digo todos. Y cuando digo idiomas, incluyo hasta el silencio.

¿El peor regalo del mundo? Un reloj de arena gigante que contenga toooda la arena del desierto del Sahara. Lo que equivaldría casi casi a la eternidad.

¿Un recuerdo? Cuando mi nona venía del fondo esas tardes de verano con un pichoncito en las manos.

¿Una lección? When you change the way you see things, that's when things change.

(2009)





23 de mayo de 2010

▪ Saving Lives



Heaven's gates won't open up for me
With these broken wings I'm fallin'
And all I see is you

These city walls ain't got no love for me
I'm on the ledge of the eighteenth story
And oh I scream for you

Show me what it's like
To be the last one standing
And teach me wrong from right
And I'll show you what I can be

And say it for me, say it to me
And I'll leave this life behind me
Say it if it's worth saving me

Savin' Me, Nickelback






15 de mayo de 2010

▪ Non-finite me



LA MULTIPLICIDAD DEL SER

Hesse tiene razón: tenemos miles de almas. Estamos configurados de muchas formas distintas. Claro que todas nuestras identidades confluyen en una sola, pero eso no es más que una ilusión de la realidad. Una forma de materializar nuestra compleja naturaleza pluriforme. Somo uno, pero sólo por fuera.

Porque a mí no me vengan con cuentos; es cierto que yo voy a todos lados en el mismo cuerpo. Pero de ninguna manera soy el mismo cuando camino por estas calles que cuando camino por aquellas otras. Mientras camino por acá pienso y siento ciertas cosas totalmente distintas a las que pienso o siento cuando camino por allá. Quizás hasta mi forma de caminar sea distinta.

Soy hijo, pero también soy hermano, amigo, vecino, traductor, dormilón, pensativo, lector y amante de la naturaleza y de la fotografía. Soy muchas cosas a la vez y todas muy distintas. Hay una parte mía que es inteligente, madura, responsable y sumamente tranquila. Y también hay una parte que es muy tonta y torpe, quisquillosa, insegura y algo temerosa.

Y lo más difícil de entender, quizás, es que todas están activas a la vez y todas van creciendo y madurando y transformándose. En mí conviven, se pelean, se abrazan, se aplauden y se reconstruyen todas mis multiplicidades. Y paso a ser otro, constantemente. A tal punto que hoy en día ya no me puedo encasillar en ningún espacio ni denominar con ningún rótulo. Hoy en día soy todo lo que me rodea. Estoy hecho de todo y de todos, hasta de lo que no soy.

No trates de definirme. Yo ya me rendí.

(2010)






4 de mayo de 2010

▪ Time is Everywhere



TEMPORALIDAD

Triste realidad: nadie está libre, el tiempo nos abarca a todos, ya no hay que correr más en vano, ahí está, atrás de nosotros y delante también, la memoria ya no se vuelve amarilla, es una ilusión, ya no está, ya no.

Hoy me encontré con alguien que no veía desde que tenía ocho años… y ciertamente ya no tiene ocho años. Ahora es alta, morocha, abogada y sonríe todo el tiempo. (Pero me digo ¿cómo es posible ser abogado a los ocho años? Y entonces me recuerdo que tiene veintidós recién cumplidos, aunque ayer tenía ocho y dos trenzas rubias, lo juro.) Me resulta sorprendente encontrarme con todo eso de golpe, de un día para el otro. Es decir, el tiempo transcurrió, lo sé, pero transcurrió ajeno a mí. Entonces en mi mente en mi mundo, ella tiene ocho años y de ahí pasa a tener veintidós, de golpe, así no más, pero no tiene ni jamás téndrá (he aquí lo atroz) nueve, diez, quince, veinte años. Jamás sabré tampoco todo lo que se esconde en ese tiempo invisible que no me pertenece, que no lo formo, que no me existe (ya ni sé cómo expresarlo).

Eso es: Le temps perdu n’est pas perdu; c’est invisible pour les autres! Y esto, atrozmente multiplicado por todas las demás personas que tampoco vi desde que tenía ocho años. Son vidas enteras que existen y existieron a la par, invisibles. Misterioso Milagroso tiempo, ajeno a todos (nadie lo sabe) y parte de todos a la vez, que hoy nos hace ser lo que somos, dejando de ser lo que ya fuimos.

(2010)