"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

23 de febrero de 2011

▪ Now I lay me down to sleep




Now I lay me down to sleep,
I pray the Lord my soul to keep;
if I die before I wake,
I pray for Lord my soul to take.



3 de febrero de 2011

▪ L'étranger



CHAPITRE V

"...II m'a demandé alors si je n'étais pas intéressé par un changement de vie. J'ai répondu qu'on ne changeait jamais de vie, qu'en tout cas toutes se valaient et que la mienne ici ne me déplaisait pas du tout. II a eu I'air mécontent, m'a dit que je répondais toujours à côté, que je n'avais pas d’ambition et que cela était désastreux dans les affaires (...)

Elle s'est demandé alors si elle m'aimait et moi, je ne pouvais rien savoir sur ce point. Après un autre moment de silence, elle a murmuré que j'étais bizarre, qu'elle m'aimait sans doute à cause de cela mais que peut-être un jour je la dégoûterais pour les mêmes raisons..."

L'étranger, Albert Camus



"...Me preguntó entonces si no me interesaba un cambio de vida. Respondí que nunca se cambia de vida, que en todo caso todas valían igual y que la mía aquí no me disgustaba en absoluto. Se mostró descontento, me dijo que siempre respondía con evasivas, que no tenía ambición y que eso era desastroso en los negocios (...)


Se preguntó entonces a sí misma si me quería, y yo, yo no podía saber nada sobre ese punto. Tras otro momento de silencio murmuró que yo era extraño, que sin duda me amaba por eso mismo, pero que quizás un día le repugnaría por las mismas razones..."

(Traducción de Bonifacio del Carril)


30 de enero de 2011

▪ A Walk to Remember



Y salí del médico y todo estaba bien, los resultados perfectos, y entonces me dije vamos a caminar y doblé en Ituzaingo y sí, me dispuse a caminar hasta casa, es decir, cruzar toda la ciudad. Claro que mi ciudad es modesta y por eso cruzarla es fácil y bueno, todo eso no importa, lo que importa es que yo era ése que caminaba y se reía solo y pensaba y tarareaba alguna canción o hablaba solo y caminaba y caminaba hasta que llegó a un lugar y dijo esta casa me la re acuerdo, las demás no, pero ésta sí, con todos los detalles. Y se dio cuenta de que si seguía por ahí iba a pasar por su antigua casa, donde vivió desde que nació hasta los siete años, con esa galería inmensa. Siete años. Y siguió y no lo podía creer, hacía una eternidad que no caminaba esa calle, porque sí había pasado en auto y estaba al tanto de los cambios ocasionados por el tiempo (para echarle la culpa a algún elemento inanimado), pero caminar por ahí fue tan distinto, porque uno pisa las baldosas y ve todo de cerca y ahí está, ahí vivía la Ñata, me re acuerdo, y ahí al lado Lidia, que en paz descanse, y acá Gloria y en eso llego a lo de la Coca y el porche se había achicado, yo me lo acordaba tan grande, jugábamos ahí a la noche. Y ni hablar del portón de los de Masera, que era gigante y ahora es re chiquito, con ese tapialcito que ya no sirve para esconderme si juego otra vez a las escondidas. Y ahí en frente la vinería y acá vivía la abuela de Tomás y me acuerdo de esas rejas, con esa forma rara, ondulada, circular hacia abajo y qué miedo que tenía al pasar por ahí, por si se me enredaba el brazo entre los barrotes, y ahí no más ya estaba llegando a la esquina y estaba el mercado, también reducido en tamaño. Claro que nada se había achicado, más bien yo había crecido y mis ojos eran otros y por eso.  La galería de mi antigua casa seguramente tampoco era tan inmensa como la recuerdo. Pero entonces doblé y no podía creer que tan cerca estaba el doctor Hernández. De chiquito me parecía que era un viaje eterno ir al médico. Y ahí estaba y al lado la casa de mi profesora de inglés y ahí empecé a no entender nada porque ya no tenía siete años, sino catorce, quince y dieciséis y ya no vivía por donde acababa de pasar, sino precisamente a donde me estaba dirigiendo y si la veo ahora a la profe le cuento que me queda la tesina y listo, me dan el título de traductor y qué contenta se va a poner. Y qué loco todo, ¿no? porque todo estaba en el mismo lugar y antes no me había dado cuenta, todo junto, doblando la esquina, y mis yo del pasado ahora caminaban al lado mío también, porque ya no estaba simplemente volviendo a casa del médico, contento porque los resultados habían dado perfecto, ni jugando a las escondidas con Marianela y Mechita; ahora también estaba caminando a casa después de una clase de inglés o, por qué no, después de un terrible mock test de tres horas agotadoras y me acuerdo que siempre los hacíamos los viernes y era una bendición terminar el segundo writing y entregar el examen y have a nice weekend, see you on Monday y caminar hasta casa recibiendo con una sonrisa el fin de semana. Y seguimos caminando ellos y yo hasta que se sumó mi perrito, que pobrecito ahora está enfermito, porque de repente estaba pasando por donde lo llevo a caminar temprano a la mañana y entonces creí que ya no faltaba nadie y ahí vivía Hipólito y ya llegando a casa dije la pucha, cuánto que uno aprende a conocerse a sí mismo y a armar su propio rompecabezas cuando va al médico y elige caminar en vez de ir en auto.

(2011)

   

21 de diciembre de 2010

▪ The End of the World



Empieza con una tormenta el fin del mundo. Puede venir cualquier noche. Y hay que rezar antes de dormir para estar preparado. Y hay que rezar aunque no sea el fin del mundo, que a la mañana siguiente mamá o papá pueden estar muertos, se mueren durmiendo. Empieza con una tormenta el fin del mundo, mientras todos están durmiendo y suena un trueno despacio. Y relampaguea un refucilo, pero todas las ventanas están cerradas y nadie lo ve. Después empieza a gotear la lluvia. Y un poco más de truenos, como una tormenta, pero nada más. Hasta que empeora de veras, y mamá se despierta para cerrar las canaletas que no se inunden los canteros, y mira porque hay refucilos, muchos juntos, que de golpe parecía de día y se ve todo en el patio, hasta las gallinas duras en el fondo, todas mirando paradas en el gallinero. Y los truenos más fuertes de a poco hasta que uno es como un cañonazo y ya no hay nada que hacer: cae un rayo lleno de electricidad que se hunde en el medio de la plaza y la tierra se parte como un pedazo de carbón. Y un chico le preguntó a la Hermana Mercedes si la lluvia no apagaba el incendio y ella contestó que «era peor», porque «era una lluvia de gotas de fuego», que entonces yo no sé dónde nos metemos, porque se irán quemando las casas como sánguches de arriba por la lluvia y de abajo por la tierra encendida y se viene todo abajo.

La traición de Rita Hayworth, Manuel Puig






18 de diciembre de 2010

▪ Making your Choice



YUGO Y ESTRELLA

Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:
—Flor de mi seno, Homagno generoso,
de mí y de la Creación suma y reflejo,
pez que en ave y corcel y hombre se torna,
mira estas dos, que con dolor te brindo,
insignias de la vida: ve y escoge.
Éste, es un yugo: quien lo acepta, goza:
hace de manso buey, y como presta
servicio a los señores, duerme en paja
caliente, y tiene rica y ancha avena.
Ésta, oh misterio que de mí naciste
cual la lumbre nació de la montaña,
ésta, que alumbra y mata, es una estrella:
como que riega luz, los pecadores
huyen de quien la lleva, y en la vida,
cual un monstruo de crímenes cargado,
todo el que lleva luz, se queda solo.
Pero el hombre que al buey sin pena imita,
buey vuelve a ser, y en apagado bruto
la escala universal de nuevo empieza.
El que la estrella sin temor se ciñe,
como que crea, crece!
Cuando al mundo
de su copa el licor vació ya el vivo:
cuando, para manjar de la sangrienta
fiesta humana, sacó contento y grave
su propio corazón: cuando a los vientos
de Norte y Sur virtió su voz sagrada,—
la estrella como un manto, en luz lo envuelve.

Se enciende, como a fiesta, el aire claro,
y el vivo que a vivir no tuvo miedo,
se oye que un paso más sube en la sombra!

—Dame el yugo, oh mi madre, de manera
que puesto en él de pie, luzca en mi frente
mejor la estrella que ilumina y mata.


José Martí





 

12 de diciembre de 2010

▪ There's No Escape



SIN ESCAPATORIA

Las cosas más raras suelen pasar de noche. Y esa noche de verano no fue ninguna excepción. Esperanto estaba en su terraza, contemplando los astros y el vacío cósmico, cuando de repente se dió cuenta de que muy pronto iba a dejar de estar solo: algo empezaba a acercarse.

Primero oyó unos ruidos extraños a lo lejos, un murmullo distante que no lograba descifrar. Parecían voces, pero no hablaban un idioma que él conociera. Después descubrió que lo que se acercaba era mucho más que simples voces, porque el suelo comenzó a vibrar despacio y las hojas de los árboles empezaron a mecerse.

Esperanto recordó aquél corazón que habían enterrado en el parque y pensó que no podía ser posible. Un corazón enterrado no podía vengarse de ninguna forma. A menos, claro, que siguiera vivo.

Y con cada latido del corazón de Esperanto se fueron apagando a lo lejos las luces de la calle, una por una, a medida que eso otro se iba acercando. Y a medida que la distancia que los separaba se iba acortando, el murmullo crecía, los árboles empezaban a agitarse enfurecidos y el suelo temblaba con más y más violencia.

Esperanto dejó de buscar una respuesta en los astros y miró a su alrededor incrédulo. Ya quedaban pocas luces en la calle. No había escapatoria. Tan sólo una cuadra. Y eso otro no se detenía.

Por un momentó Esperanto creyó que nada iba a pasar. Que esa fuerza extraña seguiría de largo. Pero cuando finalmente llegó a los cimientos del edificio, lo rodeó y comenzó a trepar, a arrastrarse por las paredes, haciendo estallar todas las ventanas y tirando todas las macetas a medida que subía. Eso otro definitivamente lo buscaba a él. Y no había forma de detenerlo.

Con miedo y sin entender del todo lo que hacía, se acercó al borde de la terraza. Quería saber de una vez por todas qué era lo que pasaba, qué era lo que lo acechaba esa noche. Y en seguida lo supo. En el momento en que Esperanto asomó su cabeza para mirar hacia abajo, eso otro llegó a la cima y se produjo el encuentro.

Cuerpo y corazón, otra vez unidos.

(2010)





9 de noviembre de 2010

▪ Diagnosed with Gossiping Disorder

    
   
DOÑA POCHA VA AL MÉDICO
  
Su turno era a las 3, pero a las 2:45 ya está en la sala de espera, bien arreglada, revista en mano para pasar el tiempo. Claro que el tiempo pasa, pero no tanto gracias a la revista. La hojea, sí. Pero no la lee. Sus sentidos están atentos a otras cosas. Doña Pocha lo reconoce: es un poco chusma. Lo mejor de ir al médico es sentarse ahí y escuchar los chismes del barrio. Y, por qué no, colaborar con la sagrada tarea de difundirlos. Por eso, cuando se sienta Carmen al lado, no termina de preguntarle cómo está, que ya le suelta que Marita, la hija de Matilde, se va a casar. Y claro, le agrega que a ella nunca le cayó bien ese muchachito con el que anda Marita. “Muy misterioso, ¿no te parece?” le dice doña Pocha. “A Pancho tampoco le gusta. No sabemos nada de su familia y, por cómo anda siempre vestido, no debe tener muchas aspiraciones”. Carmen asiente pronunciadamente y agrega que, de todos modos, no cree que se concrete el casamiento. Y si se llega a hacer, pone las manos en el fuego de que va a fracasar. “El muchacho no la quiere, se nota a la legua”, concluye. “Pobre Marita”, dice doña Pocha, mientras sigue pasando las hojas de la revista y se detiene en el horóscopo. “No entiendo por qué se casan. ¿No estará… embarazada?”, se atreve a susurrar Carmen y, por unos segundos, reina el silencio en la sala de espera. Se abre la puerta del consultorio y sale el señor Ramírez, con los resultados de sus análisis en la mano. Entra una señora coqueta, no sin antes decirle algo al oído a su compañera, la cual le responde “sí, sí, andá tranquila que después te cuento”. Carmen no aguanta más la ansiedad. “¿Ese es el horóscopo?”, le pregunta a doña Pocha. “A ver, fijate. Es de géminis ella”. Y doña Pocha lee: “Amor: período de inestabilidad. No confiar ciegamente en su pareja o podrá arrepentirse. Sorpresa: una nueva vida empieza a manifestarse”. Se miran atónitas. “¡Yo te lo dije!”, espamenta Carmen. “Una nueva vida… Un bebé”, y todos en la sala ya no pueden despegar sus ojos ni oídos de ellas. “Pobre Marita”, repite doña Pocha. “No le va a ir bien con ese muchacho”, agrega mientras cierra la revista, olvidándose de Pancho y de que ella también es de géminis.
   
(2010)
   
   
    
    
 
    

1 de noviembre de 2010

▪ Facing the End

 

CUENTA REGRESIVA

Ay, ay, ay… Una semana más y todo sucumbe. Parece que no, pero todo llega, tarde o temprano. Últimos cinco días de madrugar exageradamente y viajar y tener clases. Y no, no pareciera que fuera la última semana. A esta altura tendríamos que estar super relajados, como en otros años. Pero no, quedan muchas cosas por hacer y terminar y entregar. Pero estamos muy contentos y se nota. Hay que disfrutar del final. Se termina un ciclo. Bueno, todavía faltan los finales, pero nadie puede ignorar que ahora cambia todo. No vamos a compartir más las clases diarias por la mañana. Empezaremos a trabajar. Cada uno hará la suya, por más de que sigamos en contacto. En fin, sin dudas se termina un ciclo. Y en retrospectiva, uno puede darse cuenta de todo lo que caminó y aprendió y creció en estos cuatro años. Y ahí están, todos esos lindos recuerdos que uno se lleva, todos esos momentos compartidos, todas las risas, las locuras… Porque, claro, no se puede estudiar traductorado y pretender conservar la cordura al recibirse. Ya organizamos un brunch para el viernes en el pasillo y hay una consigna: llevar sí o sí un sombrero loco. Piantados a más no poder, pero felices. Y traductores, al fin.

(2010)






26 de octubre de 2010

▪ Drunk with Poetry



Il faut être toujours ivre. Tout est là: c'est l'unique question. Pour ne pas sentir l'horrible fardeau du temps qui brise vos épaules et vous penche vers la terre, il faut vous enivrer sans trêve. Mais de quoi? De vin, de poésie ou de vertu, à votre guise. Mais enivrez-vous. Et si quelquefois, sur les marches d'un palais, sur l'herbe verte d'un fossé, dans la solitude morne de votre chambre, vous vous réveillez, l'ivresse déjà diminuée ou disparue, demandez au vent, à la vague, à l'étoile, à l'oiseau, à l'horloge, à tout ce qui fuit, à tout ce qui gémit, à tout ce qui roule, à tout ce qui chante, à tout ce qui parle, demandez quelle heure il est; et le vent, la vague, l'étoile, l'oiseau, l'horloge, vous répondront: "Il est l'heure de s'enivrer!" Pour n'être pas les esclaves martyrisés du temps, enivrez-vous, enivrez-vous sans cesse! De vin, de poésie ou de vertu, à votre guise.

Charles Baudelaire





Hay que estar siempre ebrio. Eso es todo; es lo único que importa. Hay que embriagarse para no sentir la horrible carga del tiempo sobre los hombros, que nos vence y nos aplasta contra la tierra. Hay que embriagarse sin tregua. ¿Pero con qué? Con vino, con poesía o con virtud, como prefieran. Pero embriáguense. Y si alguna vez, en las escalinatas de un palacio, sobre el césped verde de un parque o en la soledad taciturna del cuarto, se despiertan y descubren que la embriaguez ha disminuido o desaparecido, pregunten al viento, a las olas, a las estrellas, a las aves, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregunten qué hora es; y el viento, las olas, las estrellas, las aves y el reloj responderán: "¡Es hora de embriagarse!” Para no ser esclavos martirizados del tiempo, embriáguense, ¡vivan embriagados! Con vino, con poesía o con virtud, como prefieran.

(Adaptación propia al español)



18 de octubre de 2010

▪ Who we Really are



JUST SAY LOVE

We all have the same problem: loneliness. We are not really alone, of course, but most of the time we forget that. Every now and then, though, something or someone comes along and reminds us. That’s attraction. The problem occurs when that attraction is misunderstood. It takes on a power it doesn’t deserve and we spend our lives trying to kill the symptoms of loneliness, not the desease. Plato has a lot to say on this. Not the least of which is that most of the world’s problem could be solved if we could just remember we are more than body. We are soul. Remember that our desires are just a longing to feel the connection we already have, but have forgotten. I think what he and other great philosophers are trying to say is that our real purpose in life is to remind each other, by example, of who we really are.




 

10 de octubre de 2010

▪ Once Upon a Dream



LOS LINGÜISTAS DEBEN SOÑAR (MÁS O MENOS) ASÍ

Mi inconsciente me hace soñar que llevo a cabo un proyecto de investigación (y sé muy bien por qué). Voy por las escuelas investigando y recopilando datos sobre el uso de otros idiomas. Estoy con alguien más, pero no sé quién es (en el sueño); sólo sé que me acompaña en la investigación. Una voz en off va explicando todo en un registro académico y yo tomo nota. Y es así como nos encontramos ante el surgimiento de una nueva lengua. El inglés no sólo se utiliza dentro del aula, sino fuera también. Los jóvenes lo usan para comercializar drogas. (Contact language? Pidgin? Creole?) Yo tomo nota y pienso: claro, el inglés que utilizan es pobre, rudimentario, lo usan como pueden, a su manera, se deforma o, mejor dicho, adquiere su propia forma y, con el paso del tiempo, voilà: un nuevo idioma.

(2010)




30 de septiembre de 2010

▪ Translators Have Rights, too

   
   
DERECHO DEL TRADUCTOR* A DISPONER DE TIEMPO
   
Todo traductor tiene derecho a contar con el tiempo que estime necesario para realizar una buena traducción. Ese espacio temporal resulta indispensable, pero no siempre es valorado por quienes no son traductores y desconocen los mecanismos de la transferencia lingüística y sociocultural.
  
Por favor, imagine usted por un instante que es abogado o diariero o físicoculturista (da igual). No obstante, se le solicita que opere de inmediato a un paciente que sufre de peritonitis aguda. Le dicen que es una urgencia. ¿Podría usted hacerlo? ¿No cree que necesitaría un poco de tiempo para aprender a operar? ¿O para entender de qué le están hablando y cómo se debe proceder?
   
Algo similar le sucede al traductor, ya que le puede tocar traducir sobre cualquier tema, no sólo sobre aquellos que domina, como por ejemplo, la obligatoriedad del uso de la coma por orden envolvente. No, hoy traducís sobre calentadores de fluidos térmicos y mañana sobre cepas de algas y pasado te encargan una sentencia definitiva de divorcio vincular.
   
Por este motivo es de suma importancia contar con tiempo. Tiempo para leer, investigar, descrubrir, aprender, sorprenderse… Desde el momento en que recibe el texto original, el traductor debe convertirse en astrónomo, nutricionista, contador, escribano, cocinero o, en síntesis, debe adoptar la profesión del escritor del texto original, o al menos su estilo, la forma de expresarse, la terminología que utiliza y, claro está, debe adquirir algunos conocimientos sobre el tema en cuestión. Por ejemplo, normalmente no es posible hacer una buena traducción de un texto sobre hipertensión sistólica aislada si se desconoce qué son los receptores de angiotensina.
   
Por último, podemos afirmar que los traductores se asemejan a los actores, sólo que en vez de expresarse con todo el cuerpo para representar distintos personajes, lo hacen sólo mediante la palabra. Algunos dirán que la tarea es más sencilla, porque se limita sólo a un aspecto: el conjunto de letras amontonadas en un papel. Otros dirán que la tarea es más compleja, porque en definitiva el objetivo es el mismo, encarnar un personaje, pero se cuenta con menos medios y herramientas, por lo cual la precisión y (a su vez) la flexibilidad de las palabras es crucial. En fin, dejando de lado las cuestiones subjetivas y valorativas entre ambos casos, la meta es siempre que la representación artística sea creíble. Pero para que ese personaje que hay que interpretar logre ser creíbe, necesariamente se debe disponer de tiempo, mucho tiempo.
    
(2009)
   
*Feliz día del traductor a todos mis colegas.
  
   
   
San Jerónimo
  
 
  

26 de septiembre de 2010

▪ Understanding is Time-bound



SOBRE GUSTOS… YO ESCRIBO

Hoy me di cuenta de algo que me inquietó un poco: si yo me hubiese encontrado con este blog cinco años atrás, no me hubiera gustado ni un poquito. Y es fuerte que tu yo-presente descubra que a tu yo-pasado no le hubiera gustado tu yo-futuro. Entonces, me pregunté si eso querrá decir que mi futuro va a ser algo que ahora, en el presente, no sea de mi agrado. Pero no, la culpa no la tiene —no la tenemos— ninguno de los tres (tres, como si en realidad no fuéramos millones, incalculables, eternos). Al yo-presente le gusta su yo-presente. Por lo tanto, al yo-futuro le va a gusta su yo-futuro. El problema está en el desfasaje temporal, en la mirada diacrónica. ¿Por qué no me hubiera gustado este calabozo, mi propio calabozo, tiempo atrás? Porque yo era otro y no me hubiera entendido. Porque con el paso del tiempo crecí, maduré, aprendí, sentí, razoné. Cambié tanto, incluso aunque siempre haya transitado el mismo camino y haya tenido la misma meta. Pero cinco años atrás me faltaba dar tantos pasos, que estas paredes no hubieran tenido ningún significado para mi yo-pasado. Y al entender eso, la inquietud original pasó a ser un lindo descubrimiento. Es lógico, pensé. A mi yo-presente no le va a gustar nunca mi yo-futuro, porque sencillamente no puede comprenderlo. La comprensión está atada a un instante fugaz de nuestra vida. Y no me refiero solamente a que, por ejemplo, algunas paredes están escritas en francés y cinco años atrás yo no entendía ni una sola palabra de ese idioma. O a que mi yo-presente lee los muros de este calabozo y distingue en las letras a Woolf o a Hesse, lo cual no hubiera podido hacer jamás mi yo-pasado. En parte sí, es cierto, eso influye. Pero lo que planteo va más allá de las limitaciones cognitivas. Me refiero a vivir y todo lo que esas cinco letras implican. Uno cambia por el solo hecho de existir. Cambia tanto y tan constantemente que no se da cuenta. Y cada cosa que vemos, hacemos, escuchamos, sentimos o pensamos nos transforma. Y escribir es algo tan personal, tan propio, que ¿cómo pueden gustarles nuestras producciones a otros? Es algo que sale de nuestro interior. Es revelar implícitamente nuestra esencia. Al escribir nos exponemos. Abiertamente. (Qué horror, dice mi yo-pasado; oraciones tan cortas, hasta de una sola palabra. No te preocupes, dice mi yo-presente; ya leerás a Hemingway y te apasionará.) Al escribir, construimos algo a partir de nosotros mismos: de lo que somos y de lo que no somos. Es imposible no estar presentes en todas y cada una de las letras que escribimos, incluso en la ficción. Y desde afuera pueden decir qué lindo, me encanta. O qué asco, no me gusta, es basura. (Como este texto, dice mi yo-pasado, que ni siquiera está dividido en párrafos. Es que la mente tampoco está dividida en párrafos, contesta mi yo-presente, y yo pienso así, caótico, y vos también, pero todavía no leiste a Joyce y te empecinás con las estructuras prolijas y el orden.) Ambas posibilidades, el gusto y el disgusto textual, lo sublime y lo asqueroso, conviven y están latentes en todos. Entonces, cada vez que alguien dice que le gusta lo que escribo se produce un verdadero milagro. Porque se da una conexión extraña, incalculable, que parece simple a primera vista, pero buscar su origen puede ser un gran desafío. Se da un entendimiento propio a partir de lo ajeno. Un reflejo humano que desintegra de inmediato toda instancia de temporalidad. Un eclipse. Una conjunción de planetas. Y quizás el otro no leyó a Hawthorne, pero igualmente entiende lo que escribo (no hablo del significado denotativo, sino del connotativo e icónico), porque vivió algo que yo no viví. O porque vivió lo mismo que Hawthorne y así llega a la misma meta, aunque por otro camino. Entonces, las redes del entendimiento se entrecruzan y forman un tejido interminable y las posibilidades de conexión son infinitamente diversas. Y la conclusión final es también inquietante: ¿cuánto me disgustará ahora mi yo-futuro? Mi yo-presente no lo sabe ni tiene forma de saberlo, pero espera que la respuesta sea mucho y que mi yo-futuro le parezca el ser más abominable del planeta.

(2010)



22 de septiembre de 2010

▪ New Season



SPRING IS BACK

And so she opened the window and smiled, for she knew spring had come. I am not alone anymore, she says. There are flowers everywhere I look. It is the end of the cold weather, at last. Remnants of a bad memory. This is the beginning of new times. The victory of nature. Oh, how nice! The sun is warmer. Days are now longer. Birds singing everywhere. Infinite cloudless skies above. The green slowly invades the town and trees breathe once again. Life is back, unlocked, unchained, sparking in the eyes of every creature… All of a suden, it all seems to start growing fast in all directions and you just can’t stop it. You grow as well. Some sort of new energy takes over. A new spirit. New paths to walk. New ways of walking. Indeed, people walk differently if you look close enough. The impossibility of things becomes an old myth and everything just happens, everything takes place naturally, as if moved by some sort of unkonwn powerful force. Once again one feels like going for a walk, lying on the grass, staring at the sky, smiling for no apparent reason. It just feels right. Time seems to unfold in a different fashion, unobtrusively, in silence, unnoticed. Everything seems possible. Everything makes sense. Everything fits perfectly. Nothing blocks your way. It is just you and the sun. Oh, she thinks while staring at the sky, all windows (and all hearts) need to be opened. All curtains (and all fears) need to be drawn aside to let the light in. For sping has come at last.

(2010)






20 de septiembre de 2010

▪ Things are Going Well



EN CAMINO


Como sé que algunos me están esperando, vengo a reportarme. Las cosas van bien. De a poco todo va saliendo. El sol ayuda muchísimo. Y si se nubla y algo no quiere salir, no importa. Ya saldrá. Eso y el sol. O no, no saldrá nunca. Eso. Y de todos modos va a estar bien. Más que bien. Ahora estamos en Inglés en los Medios. La profe nos dejó repasar un ratito para el colosal parcial que tenemos hoy: Traducción de Derecho Privado II. Qué feito. Qué miedo. Igualmente el glosario está cocinado. Llevó su tiempo. Un fin de semana ajetreado. Maratón de glosarios. Non-stop. Pero ya está. Y nos va a ir bien. Habían pronosticado lluvia para hoy y no, no llueve. Y mañana es feriado. ¡Qué respiro! Y la primavera. Los parciales y demás obligaciones siguen, pero uno puede organizarse un poco más. Y en el medio pasan muchas cosas. Algunas difíciles de explicar. Pero nada cambia mi forma de pensar. Sé que todo va a estar bien. Eso sí, van a tener que seguir aguardando. Unas semanas más y esto empieza a terminar. Yo igual los leo. De a ratitos… Espero que estén bien. Los dejo, me voy a traducir estados contables y contratos. ¡Hasta pronto!

(2010)



5 de septiembre de 2010

▪ The Line is Busy, Try Again Later



OCUPADO


Ay, el tiempo. Se ve que el odio es mutuo. Hace varios días que no lo veo por acá y sospecho que ya me abandonó. Irónico, ¿no? Hace tiempo que no veo al tiempo. Y acá estoy, escribiendo estas paredes, cuando debería estar escribiendo otras cosas. No pensé que el último cuatrimestre de mi carrera me fuera a ahogar tanto. Me gustaría poder disfrutarlo más, porque es el último. Pero en una semana ya vienen rodando los siete parciales y todavía no actualicé los glosarios. Ni sé cuándo lo voy a hacer. Si todavía tengo que terminar de traducir el contrato de licencia, una sentencia judicial y una apelación rechazada, entre otras cosas. Y ya mismo tengo que ponerme a escribir un paper sobre computer-mediated communication. Preparar memorias y contramemorias para defender al Imperio Zunino en un caso simulado. Terminar de una vez las benditas pasantías. Definir urgentemente el proyecto de investigación para Canadá. Elegir el texto que traduciré para mi tesina y empezar a trabajar en él. Elegir el tutor. Muchos tormentos, sí. ¿Algún deseo? Wake me up when September ends. Y no me quejaría de todo esto si los días fueran más largos, si tuviera que viajar menos o si con dormir una hora me bastara. Pero me quejo. Me quejo (y me odio por eso) y me cambio de mano la pulsera y sigo con mis cosas. Por esto mismo me ausentaré de mi calabozo indefinidamente. Volveré cuando baje la marea, lo prometo. De todos modos, como ya dije una vez, les dejo mis paredes escritas para cuando me extrañen (¿?). Hasta luego.

(2010)






27 de agosto de 2010

▪ Random Thinking about Oneself



PENSAMIENTOS AL AZAR: De la esencia del calabozo


Los calabozos de aire te atrapan para liberarte. Son perversos. Atrapan tu cuerpo y liberan tu mente. Leés y leés y te atan físicamente y, a cambio de eso, te desatan el espíritu. Y leés y crecés y ascendés. Pero no salís de la prisión. Jamás.

[…]

Y no se asombren si mis textos cambian y un día buscan algo que escribí hace mucho y ya no está o está cambiado y en vez de hablar del otoño habla del verano o en vez de hacerte reír te hace pensar. Porque ya lo decía Borges: todos los textos son borradores y el concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio.

[…]

Leeme mientras llueve. Leeme tomando mate. Leeme en voz baja. Leeme cuando no tengas nada que hacer. Leeme en piyama. Leeme antes o después de ver una peli. Leeme a oscuras. Leeme sin miedo. Leeme con ganas. Leeme antes de acostarte. Leeme de a poco. Leeme mientras el cielo se oscurece. Leeme mientras truena. Leeme cada tanto. Leeme a escondidas. Leeme como quieras.

[…]

Es un calabozo, sí, una prisión de la que no hay salida. No obstante, no tiene límites. Lo sé, un calabozo sin límites es un oxímoron. Pero no tiene límite porque es de aire. Y el aire es un gas. Y los gases se expanden con facilidad; tienden a ocupar todo el volumen del recipiente en el que se encuentran. Así es la literatura. Así es este calabozo. ¿Hasta donde llega? Hasta donde vos quieras y no quieras que llegue (y un poquito más allá también).

[…]

Por si alguien aún malinterpreta la esencia del calabozo, cabe aclarar que el aire se renueva. Las ventanas están abiertas. No tendría sentido ni sería saludable respirar un aire viciado. El calabozo es aire fresco, nuevo, vitalizante. La puerta está cerrada, sí, pero las ventanas están abiertas. De par en par.

(2010)