"Caelum non animum mutant qui trans mare currunt"

27 de marzo de 2010

▪ Feeling Weird



DESMATERIALIZADO

Veo a lo lejos una luz tenue y escucho cómo nos alejamos de a poco. Y me pongo a pensar en muchas cosas, todas involuntarias. Y como es muy temprano y tengo sueño, empiezo a delirar. Porque yo ahora estoy viendo una lucecita y afuera está todo oscuro: todavía es de noche. Y “¡Mirá!” me dice ella. Entonces me inclino y corro la cortina de su ventanilla y le respondo “sí, no se ve nada”, a lo que le agrego que minutos antes había escuchado que la humedad era del 99% y ella se sorprende con toda su simpatía y me pregunta divertida si me imagino cómo sería si hiciera 100% de humedad. “Sería todo agua”, concluyen ella y su sonrisa infantil. Entonces dejo de ver la niebla y vuelvo a ver la luz en la oscuridad y me sigo abstrayendo, desmaterializando. Entro en conexión con todo, como si dejara de ser yo individual y pasara a ser yo colectivo, como si de repente todo fuera agua y ella tuviera razón, como si yo fuera la humedad misma y sintiera que esa señora me insulta por estropearle el pelo y automáticamente me desplazo de paradigma y veo que el chico del asiento de atrás se acuerda que se olvidó los apuntes de termodinámica (y yo lo sé porque estoy desmaterializado) y el chofer tiene el celular apagado y su hermano no se puede comunicar con él para felicitarlo porque acaba de ser tío, mientras que el amigo de mi papá se despierta en la noche y no encuentra a su mujer a su lado, baja las escaleras y la ve tirada en el piso. Un infarto. Y la vida sigue haciendo de las suyas por todas partes, dentro y fuera del colectivo, sin importarle mezclar unas bodas de oro con un velorio, ambos asignados a la misma persona. Y yo soy testigo de todo, en esta madrugada de lunes que todavía espera al sol y a Buenos Aires. Y no sé si es la luz tenue del colectivo en el medio de la oscuridad, la humedad y la niebla que nos rodea, las pocas horas que duermo últimamente o mi reciente alto grado de perceptibilidad, pero me pasan todas estas cosas al mismo tiempo y ya no sé cómo me siento ni quiero tener que echarle la culpa a mi calabozo de aire.

(2010)



19 de marzo de 2010

▪ Self Construction



De esta forma surgieron ante mí en esta noche hermosa y delicada muchas imágenes de mi vida, llevada tanto tiempo de una manera pobre y vacua y sin recuerdos. Ahora, mágicamente alumbrado por Eros, se destacó profundo y rico el manantial de las antiguas imágenes, y en algunos momentos se me paraba el corazón de arrobamiento y de tristeza, al pensar qué abundante había sido la galería de mi vida, cuán llena de altos astros y constelaciones había estado el alma del pobre lobo estepario.

(…)

Estas imágenes —eran cientos, con y sin nombres— surgieron todas otra vez; subían jóvenes y nuevas del pozo de esta noche de amor, y volví a darme cuenta de lo que en mi miseria hacía tiempo había olvidado, que ellas constituían la propiedad y el valor de mi existencia, que seguían viviendo indestructibles, sucesos eternizados como estrellas que había olvidado y, que sin embargo, no podía destruir, cuya serie era la leyenda de mi vida y cuyo brillo astral era el valor indestructible de mi ser. Mi vida había sido penosa, errabunda y desventurada; conducía a negación y a renunciamiento; había sido amarga por la sal del destino de todo lo humano, pero había sido rica, altiva y señorial, hasta en la miseria de mi vida regia. Y aunque el poquito de camino hasta el fin la desfigurase por entero de un modo tan lamentable, la levadura de esta vida era noble, tenía clase y dignidad, no era cuestión de centavos, era cuestión de mundos siderales.

El lobo estepario, Hermann Hesse







13 de marzo de 2010

▪ Cleaning and Thinking



DOÑA POCHA HACE LA LIMPIEZA

Empieza por el living y franelea todos los muebles, de arriba a abajo. Mientras plumerea la biblioteca encuentra un libro viejísimo y decide abrirlo y ¡oh, sorpresa! encuentra dobladita la carta que le había escrito el verdulero de la esquina cuando eran jóvenes y el mundo era otro: caminaba, no corría. Y la lee. Pero la hace un bollo cuando llega a la parte en la que sus cabellos son coliflores y su perfume le recuerda a la remolacha. Un bollo y a la basura. Y se pone a barrer todo justo cuando suena el teléfono y piden hablar con su hija Noelia. Le contesta que está durmiendo, porque eso fue lo que le dijo que iba a hacer cuando llegó y subió al dormitorio. Pero en realidad Noelia está tirada en la cama llorando. Por eso la luz apagada y la foto bajo la almohada. Noelia no duerme. Mientras tanto, doña Pocha se decide a encerar porque le encantan los pisos brillosos y radiantes. Y siempre que encera recuerda su infancia y esas galerías eternas de pisos relucientes. Ella jugaba en esos pisos todas las tardes. Pero a decir verdad de eso se acuerda poco, sólo hay imágenes borrosas. Fue hace tanto. Ahora ella es la que encera y limpia y ordena mientras otros juegan. Doña Pocha deja de encerar un segundo, se mira en el espejo, se acomoda el batón y no se reconoce. Le faltan las ventanas. A doña Pocha le encanta limpiar las ventanas. Así se entera de todo. Una vez a la mañana la vio a Antonia bailando en su casa, escoba en mano, con los ruleros puestos y en camisón, y no pudo parar de reírse hasta el mediodía. Y nunca se olvida de la vez que estaba limpiando las ventanas que dan a la calle y Coco, el perrito de don Felipe, se escapó de la casa al ver pasar a Mario, el de la farmacia, y le ladró ferozmente y lo persiguió y le encajó tal tarascón que le rompió el pantalón fino de alpaca. Y más tironeaba y más se rompía y ¡qué risa!, terminó en calzones en el medio de la calle. A doña Pocha no se le escapa una y cómo le gusta limpiar las ventanas. Cuando termina con el living se va al escritorio de Pancho y ahí tiene que tener mucho cuidado porque a Panchito no le gusta que le cambien nada de lugar y se pone a gritar “¡Pocha!” como loco hasta que ella lo escucha y le devuelve el grito y “¡está en el segundo cajón!”. Así que doña Pocha limpia con cuidado y deja las lapiceras donde estaban y no mueve un solo papel. Y al terminar de limpiar el escritorio de Pancho se pregunta cómo es posible que en su casa convivan él y la carta del verdulero. Pero claro, Panchito no se acerca jamás a la biblioteca, no pertenece a ese mundo. Jamás la leería, piensa equivocada. Y entonces aparece su hija Noelia y le dice que se va a lo de su amiga a tomar mates y doña Pocha se la cree, se seca la frente con un pañuelo y le pregunta qué quiere que le prepare para la cena. Noelia finalmente se va y doña Pocha sigue limpiando, mientras piensa en la tarta de jamón y queso que hará dentro de unas horas. Le faltan los dormitorios.

(2010)





9 de marzo de 2010

▪ Life Projection



MARIPOSA TECKNICOLOR - FITO PAEZ


Todas las mañanas que viví,
todas las calles donde me escondí,
el encantamiento de un amor,
el sacrificio de mis padres,
los zapatos de charol...

Los domingos en el club,
salvo que Cristo sigue alli en la cruz,
las columnas de la catedral,
y la tribuna grita gol
el lunes por la capital...

Todos yiran y yiran,
todos bajo el sol,
se proyecta la vida,
mariposa tecknicolor.

Cada vez que me miras,
cada sensación,
se proyecta la vida,
mariposa tecknicolor.

Vi sus caras de resignación.
Los vi felices, llenos de dolor.
Ellas cocinaban el arroz,
él levantaba sus principios de sutil emperador.

Todo al fin se sucedió,
sólo que el tiempo no los esperó.
La melancolía de morir en este mundo
y de vivir sin una estúpida razón.

Todos yiran y yiran,
todos bajo el sol,
se proyecta la vida,
mariposa tecknicolor.

Cada vez que me miras,
cada sensación,
se proyecta la vida,
mariposa tecknicolor.

Yo te conozco de antes,
desde antes del ayer.
Yo te conozco de antes,
cuando me fui no me alejé.

Llevo la voz cantante,
llevo la luz del tren,
llevo un destino errante,
llevo tus marcas en mi piel.

Y hoy solo te vuelvo a ver.
Y hoy solo te vuelvo a ver.
Y hoy solo te vuelvo a ver.









6 de marzo de 2010

▪ The Beginning to the End



FIN Y COMIENZO

Se acerca el último primer día. Así de paradójico. Quiero y no quiero. Se siente raro, porque uno mira hacia atrás y ve todo lo que caminó en estos últimos tres años y mira hacia delante y ve un gran vacío que se acerca. Y uno no sabe qué le va a tocar después, cuando se reciba. Se asoma la incertidumbre y trepa la duda. Porque hasta ahora se sabía todo, estaba todo programado, el camino estaba bien delimitado, año tras año. Pero ahora se termina y después puede venir un camino de tierra o una autopista, ¿quién sabe? Por eso no quiero. Pero quiero terminar mi carrera y los quiero a ellos. También hay otras cosas que no quiero, es cierto. Aunque un poquito sí, o mucho, y basta de engaños. Quiero y no quiero, pero es inevitable.


Lo cierto es que el reloj vuelve a mi muñeca izquierda y yo vuelvo a una de mis realidades. Me sumerjo de nuevo en la sociedad, que me espera bulliciosa y turbulenta, con horarios que cumplir. Y el espacio del calabozo se achica, se comprime, y el aire pesa y se va enfriando. Vuelve el otoño y los libros, pero no precisamente la literatura. Y me ausentaré. Y andaré de aquí para allá, lejos, ocupado, yendo de una obligación a otra, buscando minutitos de descanso en los rincones pura y exclusivamente para dormir. Me da pena no poder seguir leyéndolos activamente. Pero tranquilos, que de este trance universitario hay retorno.


Dejo un poco abandonado mi calabozo, lo sé. Espero poder pasar por acá cada tanto, así respiro un poco de mi aire. De todos modos, las paredes quedan escritas, nunca se borran. De alguna forma me quedo grabado en las paredes, sigo acá, mis huellas se quedan. Me voy, pero no me voy. Así de paradójico.


(2010)





4 de marzo de 2010

▪ No Time on Holiday



—Al fin, ¡una hora hay que esperarte a vos, eh! —se quejó alguien mientras arrancaba el auto.

—¡Bueno, che! Si recién me avisaste que salíamos, ¡ni un minuto me diste! —contestó alguien bajando la ventanilla del auto— ¡Qué calor que hace, por Dios!

—Hoy te lo dijimos al mediodía, que a las cuatro teníamos que estar allá.

—¿Eh? Yo no registré ningún horario, no sabía que era a las cuatro. ¿No ves? —muestra su muñeca desnuda— No uso reloj en vacaciones, no mido el tiempo, no lo cuento de ninguna forma. No sé que día de la semana es, ni qué numero, ni las horas. ¿Qué dice Cortázar? “Piensa en esto…”

—Ay, callate, no me pongás más nerviosa.

—Bueno, entonces explicame a qué vamos…


Parece que empieza a escaparse la bestia… Tendrán que tener cuidado.
Tendremos que tener cuidado. Y estar atentos. (Tengan el arma a mano... o huyan.)

(2010)



I don't need them in summer.


2 de marzo de 2010

▪ You Look Sad



—La noté rara a Guadalupe.

—¿Cuándo?

—Ayer

—¿Rara por qué? ¿Te habló mucho?

—No, la noté triste.

—Últimamente estás notando a todos tristes. A Leo también.

—Sí.


Y me pregunto yo si eso tendrá algo que ver con la (ausencia de) tintura. Y primero me respondo que sí. Y después me digo que no, que no tiene nada que ver. Y me lo vuelvo a preguntar.

(2010)





28 de febrero de 2010

▪ Nature Strikes Back



DEL LADO DE ACÁ Y DEL LADO DE ALLÁ:
Cumpleaños y tsunami

Acá y allá conectados. Distintos. Opuestos, quizás. Día y noche. Alegría y pánico. Pero conectados, créase o no. Al menos unilateralmente. Acá y allá, un mismo lugar.

(...)


Me había quedado despierto hasta muy tarde. Tenía ganas de leer. Pero cuando me ganó el cansancio, cerré los ojos y me dormí. Y no dormí mucho. Porque cuando todavía no había salido el sol, sonó la sirena. Qué feo que es despertarte así, sobresaltado, sin entender qué pasa. Hacía mucho que no sonaba y confieso que me dio mucho miedo. Quedaba poco tiempo. No llegué a agarrar muchas cosas; no tuve más opción que salir corriendo. Los noticieros decían que teníamos que buscar refugio en algún lugar elevado. Las olas se acercaban a Hawai.

“A las 17.05 llega una ola a Hawai” anunció alguien en casa. Y sí, al prender el televisor vimos eso. Más imágenes del desastre en Chile. Más caos y horror y números y pronósticos. Y alertas por doquier. Y títulos del tipo “Hawai se prepara” con música escalofriante de fondo. Y nosotros seguíamos doblando las servilletas y preparando todo para festejar el cumpleaños de mi papá, mientras había gente buscando refugio, huyendo de las olas, y había gente incomunicada, preocupada por sus familiares, sin tener noticias. Nosotros seguíamos preparando todo mientras había gente muerta entre escombros.


En diez minutos llegan las olas. Dicen que van a ser ocho. Cuatro o cinco metros de altura como mínimo. No se sabe la intensidad. Ahora estamos en una montaña, mirando el mar. Veo casas cerca de la costa y me pregunto si pronto las voy a dejar de ver. Tenemos mucha comida y agua, porque no sabemos cuánto tiempo vamos a tener que quedarnos acá. Abajo está todo cerrado, no hay nadie por las calles. El mar ya retrocedió, más que nunca. Se ve como una mancha negra en la arena donde siempre suele haber mar. Las sirenas estuvieron sonando cada media hora. Me duelen los oídos. Las olas se acercan. Sólo queda esperar que lleguen.

Ya está todo preparado. Manteles y sillas y la comida en la heladera. Mientras en este momento hay muchas personas mirando el mar y sintiendo y pensando miles de cosas, yo me voy a duchar. Ellos se alejan del agua y yo voy a ella. Y la hora se acerca. Ya está todo listo. Sólo queda esperar que lleguen. Los invitados.

(...)

Pasó el tiempo. En definitiva, del lado de allá no hubo tsunami. Algunas olas se sublevaron, sí. Pero nada grave, sólo el miedo. En definitiva, del lado de acá hubo un cumpleaños más. Muchos invitados, sí. Pero nada fuera de lo común, sólo la escasez de sillas. Y ahora me quito la remera negra y me voy a dormir, agotado de tanto jugar con mis primitos. Igual hay cosas que me preocupan. El mundo me preocupa, en muchos aspectos. Y hay que tomar conciencia. Porque en definitiva acá y allá son el mismo lugar. Y espero que no sigan acercándose más de estas cosas. A ningún lado. Ni olas, ni grietas, ni vientos, ni nada. No los quiero cerca. Ni de mí ni de nadie.
Ni acá ni allá.

(2010)






26 de febrero de 2010

▪ Time Goes by...



AÑOS MAYORES

Momento determinante. Cuando finalmente una mujer decide renunciar a la tintura. Entonces su pelo se vuelve natural y gris y le hace juego con las arrugas y lo acepta sin miedo, sin perder la calma, con sincero orgullo, porque dice basta y nada más le importa. Así lo quiere.

La fatalidad del tiempo se disuelve victoriosa y se acerca la sentencia. Y vos le ves el desgano en cada cabello gris, uno por uno, y la resignación la delata y el cansancio es perpetuo y los ojos se le cierran de a poco. Ya es tarde, te dice. A dormir.


PD: Pero esto no lo vas a entender hasta que esa mujer sea tu madre.

(2010)





23 de febrero de 2010

▪ Self Discovery



Venía en el colectivo leyendo esto de Hesse:

—Piensa en la noche en que maltrecho y desesperado, saliendo de tu tormento y de tu soledad, te interpusiste en mi camino y te hiciste mi compañero. ¿Por qué crees tú, pues, que pude entonces conocerte y comprenderte?

—¿Por qué, Armanda? ¡Dímelo!

—Porque yo soy como tú. Porque estoy precisamente tan sola como tú y, como tú, no puedo amar ni tomar en serio a la vida ni a las personas ni a mí misma. Siempre hay alguna de esas personas que pide a la vida lo más elevado y a quien no puede satisfacer la insulsez y rudeza del ambiente.

—¡Tú, tú! —exclamé hondamente admirado—. Te comprendo, camarada; nadie te comprende como yo. Y, sin embargo, eres para mí un enigma. Tú te las arreglas con la vida jugando, tienes esa maravillosa consideración ante las cosas y los goces minúsculos, eres una artista de la vida. ¿Cómo puedes sufrir con el mundo? ¿Cómo puedes desesperar?

—No desespero, Harry. Pero sufrir por la vida, oh, sí: en eso tengo experiencia. A ti te asombra el que yo no sea feliz porque sé bailar y me arreglo tan perfectamente en la superficie de la vida. Y yo, amigo mío, me admiro de que tú estés tan desengañado del mundo, hallándote en tu elemento precisamente en las cosas más bellas y profundas, en el espíritu, en el arte, en el pensamiento. Por eso nos hemos atraído mutuamente, por eso somos hermanos. Yo te enseñaré a bailar y a jugar y a sonreír y sin embargo a no estar satisfecho. Y aprenderé de ti a pensar y a saber y a no estar satisfecha, a pesar de todo. ¿Sabes que los dos somos hijos del diablo?

—Sí, lo somos. El diablo es el espíritu; y nosotros, sus desgraciados hijos. Nos hemos salido de la naturaleza y pendemos en el vacío. Pero ahora se me ocurre una cosa: en el tratado del lobo estepario, del que te he hablado, hay algo acerca de que es sólo una fantasía de Harry el creer que tiene una o dos almas, que consiste en una o dos personalidades. Todo hombre, dice, consta de diez, de cien, de mil almas.

—Eso me gusta mucho —exclamó Armanda—. En ti, por ejemplo, lo espiritual está desarrollado y a cambio de eso te has quedado muy atrás en toda clase de pequeñas artes de la vida. El pensador Harry tiene cien años, pero el bailarín Harry apenas tiene medio día. A éste vamos a ver ahora si lo sacamos adelante, y a todos sus pequeños hermanitos, que son tan chiquitines, inexpertos e incautos como él.

Y ahí me detuve; dejé de leer; me separé de mí mismo. Había descubierto algo. Me había encontrado. Con mucho calor y algo de sed, después de un día largo y de mucho caminar, me acerqué a la ventanilla del colectivo. El viento me dio de lleno en la cara y fue hermoso. Vi el pasto infinito, los árboles, el cielo, las nubes blancas y el sol que se escondía de a poco en el horizonte. Las dudas se alejaban. Yo me acercaba. Me veía cada vez más claro. Y así me quedé largo rato, tildado, contemplando la nada y el todo. Me había encontrado.

(2010)






21 de febrero de 2010

▪ It's Funny How Things Turn out



CÓMO (¡NO!) HACER UNA TORTA

Se despertó a eso de las 9 de la mañana y al abrir los ojos sintió dos cosas: la lluvia golpear suavemente contra la ventana y unas ganas abusivas de hacer una torta. Los días de lluvias se prestan para estas cosas, pensó. Y era domingo.

Corrió las cortinas despacio y miró entre las gotas. De chocolate, decidió. Se fue a la cocina, leyó la receta con mucha atención y se puso a buscar todo lo que iba a necesitar.

Perfecto, no le faltaba nada. Pero cuando puso las manos en la harina, se dio cuenta de que sí, en realidad había algo que le faltaba. I need to be away, se dijo, mirando por la ventana. Se imaginó que la harina entre sus dedos era su paraguas y su cartera y que salía con ellos de la casa y se alejaba corriendo y no volvía más. I need to be away, se dijo y la ventana se volvió borrosa. Y no pudo evitar pensar en el chocolate chorreando lentamente por la torta y por las paredes y por los muebles. Quería que afuera lloviera chocolate, pero no lo logró. El mundo no quedaría nunca bañado en chocolate como su torta. Y entonces tiró todo, no se molestó en ordenar nada, cerró las cortinas y se volvió a la cama maldiciendo sus pensamientos.

Porque hacer una torta no siempre es fácil. A veces sale mal.

(2010)






19 de febrero de 2010

▪ Chased by Love



EL AMENAZADO


Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges







17 de febrero de 2010

▪ What's Life about?



LA VIDA

Me mandaron por mail un texto que habla sobre la vida y realmente me gustó mucho. Pero al leerlo, en seguida se despertaron los idiomas y se desató una pequeña batalla lingüística. El texto estaba en español y decía que el autor era Charles Chaplin. Entonces, fiel a mi naturaleza, busqué el original en inglés. Misteriosamente, no aparecieron múltiples resultados en Google, como cualquiera podría esperar. Aparecía el texto en portugués, en español y en inglés. Ciertamente más en portugués y en español que en inglés. Y como si eso fuera poco, en la página de la que saqué la versión inglesa, leí que si bien este texto se atribuía a Charles Chaplin, no se había demostrado que realmente así fuera, ya que no figuraba en ninguna parte de sus obras. Conclusión: no sé quién es el autor ni en qué idioma fue originalmente escrito. Si alguien tiene información al respecto, puede gustosamente compartirla. Por el momento, creamos que pertenece a Carlitos.

No obstante, me parece una síntesis bastante interesante del infinito significado de la vida y creo que vale la pena leerla (y releerla cada tanto), aunque si realmente de eso se trata vivir, no lo sabré hasta mi último día. Mientras tanto, me gusta lo que propone este texto. Acá lo dejo. Disfrútenlo.


"I have forgiven mistakes that were unforgivable, I have tried to replace those who were unreplaceable and tried to forget those who were unforgettable. I have done things on impulse. I have been let down by those whom I thought would never let me down but I have also let others down. I have laughed when it was almost impossible to laugh. I have held someone to protect them. I have made lifelong friends, I’ve loved and been loved. I have screamed and jumped for joy, I have lived on love and made eternal promises of love. I have fallen many times. I have cried while listening to music and also when looking at photos. I have called someone just to hear their voice. I have fallen in love with a smile. I have also thought I was going to die from losing someone special and I did lose them! But I lived! And I still live! I don’t allow life to pass me by and neither should you! Live! What is really good is to fight with determination, embrace life and live it with passion! Lose your battles with class and dare to win because the world belongs to those who dare and life, life is worth too much to be insignificant…"





15 de febrero de 2010

▪ Feridas que não se Fecham



NA SUA ESTANTE - PITTY


Te vejo errando e isso não é pecado,
Exceto quando faz outra pessoa sangrar
Te vejo sonhando e isso dá medo
Perdido num mundo que não dá pra entrar
Você está saindo da minha vida
E parece que vai demorar
Se não souber voltar ao menos mande notícias
Cê acha que eu sou louca
Mas tudo vai se encaixar

Tô aproveitando cada segundo
Antes que isso aqui vire uma tragédia

E não adianta nem me procurar
Em outros timbres, outros risos
Eu estava aqui o tempo todo
Só você não viu

E não adianta nem me procurar
Em outros timbres, outros risos
Eu estava aqui o tempo todo
Só você não viu

Você tá sempre indo e vindo, tudo bem
Dessa vez eu já vesti minha armadura
E mesmo que nada funcione
Eu estarei de pé, de queixo erguido
Depois você me vê vermelha e acha graça
Mas eu não ficaria bem na sua estante

Tô aproveitando cada segundo
Antes que isso aqui vire uma tragédia

E não adianta nem me procurar
Em outros timbres e outros risos
Eu estava aqui o tempo todo
Só você não viu

E não adianta nem me procurar
Em outros timbres, outros risos
Eu estava aqui o tempo todo
Só você não viu

Só por hoje não quero mais te ver
Só por hoje não vou tomar minha dose de você
Cansei de chorar feridas que não se fecham, não se curam
E essa abstinência uma hora vai passar...






13 de febrero de 2010

▪ Numbers Speak Louder than Words



PATOLOGÍA: Miedo a los números

Cuenta porque tiene miedo a los números, miedo numérico. Cuenta compulsivamente las baldosas de cada habitación y le empieza a subir un calor sofocante si llega a más de cincuenta. Cuenta los ladrillos de las paredes y las llaves de los llaveros. Cuenta los escalones que sube, pero no los que baja. Cuenta los fósforos que va usando y los que todavía quedan a salvo en la caja. Cuenta los truenos de cada tormenta y teme. Cuenta las hormigas del fondo de su casa y teme. Cuenta las palabras y las letras de las historias que lee y los párrafos y las mayúsculas. Cuenta las personas que se visten de rojo y las que caminan mirando hacia abajo y le aterra que sean más que las que se visten de púrpura y caminan mirando hacia arriba (y sí, son más). Cuentas las uvas que desprende de los racimos y come (y teme). Cuenta el tiempo, naturalmente, y se muerde el labio inferior mientras van pasando los segundos (y los cuenta y teme, pero no llora). Cuenta hasta cansarse, o hasta llegar a un número tan grande, que decide contar cuántos segundos tarda en decirlo.

Una vez, en un jardín inmenso, llegó hasta el número dos mil quinientos noventa y tres. Contaba pétalos. Y también temía.


(2007)






11 de febrero de 2010

▪ Random Thinking is not Always Random



PENSAMIENTOS AL AZAR: De paradojas y contrastes

A veces, en algunas circunstancias, desearía pertenecer un poco más a este mundo. En otras, no podría ser más feliz.

[…]

No soy Eduardo Galeano, no lo soy ni quiero serlo, pero ambos tenemos catorce letras y compartimos once. Algo en común debemos de tener, además de letras, digo yo.

[…]

Es increíble cómo puede uno ser exquisitamente mágico y que sus palabras sean prolijas y profundas y precisas, como las de un sabio, ajenas y voraces, elocuentes, y al mismo tiempo uno puede ser el ser humano más tonto del planeta sin una gota de sentido común. It depends on context.

[…]

Es como cuando te dicen muy efusivamente “¡que los cumplas feliz!” y vos por dentro gritás “¡sí, por favor, eso espero, eso quiero!” y tu corazón agitado sabe que no mentís.

[…]

Yo voto por que los títulos sean opcionales y no restrinjan a los textos, que muchas veces no los necesitan y sólo ridiculizan. Y también lo confieso: no soy bueno poniendo títulos.

[…]

Sólo una vez (consciente de ambas partes) estuvieron en el mismo lugar, hace mucho, pero ante la incomodidad circunstancial y la duda no se hablaron. Viven a unas cuadras uno del otro, pero no se ven. Y hoy, sin embargo, le manda un abrazo, cuando ni siquiera conoce su voz ni sabe cuántas pestañas tiene.

[…]

Y hoy para vos puede ser un día más, como cualquier otro, sin nada especial, pero te aseguro que hay alguien que está muy emocionado recibiendo muchos saludos y regalos de cumpleaños, poniéndose contento una y otra vez a cada rato, sintiendo que es un día muy, pero muy especial. Otros, también sienten que es un día especial, porque están frente a una ventana, dispuestos a saltar, o acaban de recibir los resultados de sus últimos análisis y sí, tienen cáncer. Y todo en el mismo momento, cumpleañeros y suicidas, sonrisas y pánico, todo simultáneo.

[…]

Menos mal que a nadie se le ocurre armar castillos con cartas de tarot, porque se cavaría su propia fosa, digo yo. Sobre todo si tienen la ventana abierta y entra un poco de viento.

[…]

Siempre tuve la hemoglobina y el volumen corpuscular medio bajos; no hay nada por qué preocuparse. Quizás no sea más que alguna de las formas menores de talasemia alfa o beta. Ya veremos, luego de la electroforesis hemoglobínica y el analisis mutacional; ya veremos.

[…]

Porque no todos los suicidas son mentes débiles y almas abatidas, cobardes, que buscan la salida rápida y no se animan a enfrentar la vida. Por el contrario, muchos tienen una fortaleza de hierro y una voluntad inoxidable, a tal punto que se animan fácilmente a enfrentar la muerte, incluso antes de tiempo.

[…]

I finally came to realize nobody wants to face somebody else's loneliness. Nobody's brave enough. And that’s one of the reasons why people in general are alone: just because of other people.

[…]

Hoy ella cumple años y yo estoy acá, sentado, cortándome el pelo. Y mientras mi aspecto cambia y paso a ser otro, ella abre regalos y sonríe infinitamente, los abre y sonríe. Si no encuentran la paradoja, pidan auxilio.

[…]

A veces siento que no me entienden o que no me hago entender, que escribo sobre algo maravilloso, sublime, pero lo que los demás encuentran es un pozo profundo. Escribo sobre un despertar, un darse cuenta, un abrir los ojos ante algo mágico, y “¡oh, qué tristeza!” me dicen. Malditas sintonías.

[…]

Hoy, ahora, mis sentimientos van al compás de la canción Les jours tristes de Yann Tiersen. Y no es una canción triste, no, es excelente. Los días serán tristes, sí, pero no los míos y muchos menos la canción, que es excelente.

(2010)






9 de febrero de 2010

▪ (Random Thinking)



PENSAMIENTOS AL AZAR: Con paréntesis

No sé por qué, pero siempre quise que la palabra “exactamente” llevara tilde en la primera “a” (y confieso que más de una vez se la tuve que borrar).

[…]


A veces me hablan unas voces indescifrables, los otros, y yo no les entiendo nada pero sonrío ampliamente y asiento con la cabeza y "sí, sí" les digo, (pero se siente tan feo, tan feo).


[…]


Faltan doscientos ochenta y tres días para el otoño (y sin embargo…)


[…]


Me pregunto quién demonios eligió como ejemplos prototípicos de conjugación verbal del español los verbos "amar", "temer" y "partir". Juro que no fui yo, (aunque…)


[…]


Cuando alguien te dice “te extraño” quiere decir que ya ocupás un lugarcito importante en su corazón o que te está mintiendo. (Y yo extraño con locura ese lugar al que todavía no fui ni conozco.)


[…]


La avena es un cereal, no tengas miedo. Hace bien. A todos. (Menos a mí.)


[…]


Lástima que sólo en las películas se escucha de no-se-sabe-dónde esa música épica en los momentos más importantes y gloriosos de los personajes. (Igual no estoy muy seguro de si quiero vivir en una película.)


[…]


Sintagma amenazante: la astrología. Como cuando la conjunción Júpiter-Saturno está en cuadratura con la Luna y, al mismo tiempo, Plutón se ríe a lo lejos desde algún trígono con Mercurio (y qué peor regalo de nacimiento que tener como ascendente a sagitario sin la flecha y que Marte baile la danza de la destrucción).


[…]


Hoy estoy harrrrto de la gente de ojos claros y no voy a decir nada más al respecto. ¡Me cansaron! Y más vale que el clima se controle y el cielo no llore, (porque si no…)


[…]


Creen elegir esto y aquello y en realidad son las cosas las que los eligen a ellos. Son prisioneros que creen que son libres; la peor desgracia. Pero no lo saben. (Y son tan débiles…)


[…]


Clarividencia es lo que nos hace falta (y un sinfín de bemoles).


(2009)